Ciclismo, Noticias
campus melcior mauri

Todo sobre la presentación del Campus Melcior Mauri by TwoNav celebrada hoy en Cambrils.

Esta mañana ha tenido lugar la presentación oficial del III Campus de Ciclismo Melcior Mauri-Costa Dorada by TwoNav en el Centro de Convenciones de Cambrils Park Resort. En ella, el director técnico del campus, el mismo Melcior, ha explicado con todo detalle lo que nos encontraremos el próximo mes de marzo en este esperado evento.

campus melcior mauri

Hoy, a las 11 de la mañana, se abría el acto de presentación del Campus Melcior Mauri by TwoNav. La primera en intervenir ha sido la alcaldesa de Cambrils, Camino Mendoza, la cual ha destacado la importancia del cicloturismo en la ciudad y el impacto económico que representa para Cambrils un evento de esta magnitud. Después ha dejado la palabra al director técnico y emabajdor de TwoNav, el exciclista profesional Melcior Mauri, que ha explicado todos los detalles organizativos:

Este campus de ciclismo en carretera está organizado por la empresa Cycling Costa Daurada, con la dirección técnica de Melcior Mauri, y va dirigido a ciclistas aficionados que quieran compartir y disfrutar de 4 días de ciclismo en estado puro con los más célebres exprofesionales, nuestros ídolos de antaño. El evento tendrá lugar en un entorno inmejorable y contará con unos servicios y unas instalaciones de primer nivel.

campus melcior mauri

La del 2017 será la tercera edición de este campus, que se celebrará del 9 al 12 de marzo, con Cambrils Park Sport Village como alojamiento oficial y centro neurálgico y logístico del acontecimiento. Este complejo reúne las condiciones idóneas para acoger a ciclistas de todo el mundo que quieran hacer allí sus concentraciones. La Bike Station, el gimnasio, el SPA o el buffet son sólo algunos de los servicios adaptados a los ciclistas que este alojamiento 100% bikefriendly ofrece.

Como principal atractivo y novedades del Campus destacan la presencia y participación del que para muchos es el mejor ciclista de la historia, Miguel Indurain, además del carismático Claudio Chiappucci. Los dos participarán activamente en el campus, tanto en las tres salidas en bicicleta organizadas por grupos y niveles, como en las charlas técnicas y conferencias que se desarrollarán por las tardes. También destaca la creación de servicios y grupos de ciclistas exclusivos para las chicas, atendiendo a la creciente presencia de ciclistas femeninas que practican este deporte.

campus melcior mauri

En estos momentos ya son más de 100 los ciclistas inscritos, provenientes de toda Cataluña, España e incluso Francia, Irlanda e Inglaterra. Encontraréis toda la información referente a la formalización de las últimas inscripciones en la web oficial www.campusmelciormauri.com.

Por supuesto el campus contará con TwoNav como sponsor principal. La marca de bicicletas Orbea también tomará parte, ofreciendo bicicletas de test y servicio técnico.

¡No perdáis tiempo, las inscripciones se cierran el 30 de enero!

Ciclismo, Noticias
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TwoNav en el Campus Melcior Mauri

TwoNav seremos el patrocinador oficial del Campus de ciclismo Melcior Mauri, que se celebrará en Cambrils, Tarragona, del 9 al 12 de marzo. Durante estos 4 días de puro ciclismo, en los que sólo os tendréis que preocupar de pedalear al lado de vuestros ídolos.

campus melcior mauri

La cuenta atrás ha comenzado. El próximo mes de marzo se celebrará el Campus de Ciclismo Melcior Mauri by TwoNav, en Cambrils, Tarragona. Durante estos cuatro días de puro ciclismo junto a los ídolos que has aclamado durante años, solo tendréis que preocuparos por dar pedales por las increíbles carreteras que, con la ayuda de TwoNav, la organización ha seleccionado para vosotros. Todos los servicios están incluidos en un mismo precio.

Con hospedaje en Cambrils Park Sport Village, el campus se desarrolla por la zona de la Costa Daurada y el Priorat, famosa por la gastronomía, las carreteras solitarias y los llamativos paisajes, que constituyen un destino cicloturista referente a nivel internacional.

Como invitado especial en la edición 2017, el campus contará con el pentacampeón del Tour de Francia: en gran Miguel Indurain. Durante los cuatro días del campus, Miguel, así como Melcior Mauri, pedaleará y convivirá con todos los participantes, haciendo de este un campus una experiencia inolvidable.

Cada uno de los tres días de ruta se dividirá en dos circuitos para dar la posibilidad de participación a todos los niveles. Cada grupo contará con un guía experto en la zona y con asistencia en carretera. El avituallamiento sólido y líquido estará contemplado a cargo de la organización.

Velo

¡Os esperamos a todos en el Campus de Ciclismo Melcior Mauri by TwoNav!

Ciclismo

Crónica de la Transcontinetal, por Carlos Mazón

Hace un tiempo os explicamos que nuestro embajador, Carlos Mazón, participaría en la Transcontinental Race, la mítica prueba que cruza Europa en 3.744km y sumando un desnivel positivo de 48.000m. Hoy nos trae una primera parte de su crónica y, confesamos, nos ha puesto la piel de gallina más de una vez. Sabemos que una carrera tan larga de autosuficiencia es durísima, pero, sinceramente, antes de leer este relato, había cosas que no podíamos imaginar. Enhorabuena, Carlos, después de leer esto vemos que tu increíble 3er puesto es sólo un extra, porque terminarla ya es una heroicidad.

Día 1: 645kms 4860m 16.800kcal

“La Transcontinental comienza el 29 de Julio en Geraardsbergen a las 22.00h, hora en la que más de 200 ciclistas tomamos parte de una carrera de 3.800 kms a través de Europa. Es un día de incertidumbre, se palpa en el ambiente el nerviosismo entre los corredores que nos vamos arremolinando en torno a la salida.Transcontinental

Salida. Tengo por delante 3.734 kms y 48.000 m.+ por delante. Aún no lo sé, pero tardaré 9 días 22 horas y 51 min. Tras un pequeño rodeo por Geraardsbergen toca la subida a Kapelmuur. Pensaba que la salida oficial se haría arriba, pero enseguida me doy cuenta de que se ha se ha dado, porque el grupo se estira. Iba relajado pensando en la estrategia, y en la ruta, en que me tocará confiar plenamente en mi track grabado en el Anima+, cuando entró en pánico. No lo dudo y arranco fuerte por el empedrado del Muur. Los de adelante han abierto hueco. No me parece razonable este esfuerzo a 240h vista, pero no me queda otro remedio. Aun así no abuso, pero el corazón se pone a mil por hora de todas formas, quizá por la rabia de no haber estado atento, o quizás por las ganas.

Corono despidiéndome a duras penas de mis amigos que me observan en las orillas de la carretera como tantos otros que se han acercado a ver el espectáculo. El ambiente es inmejorable.

Nada más coronar hay una pequeña bajada que me conozco bien por lo que ni toco el freno y sigo recuperando plazas. A la salida a la carretera, muchos andan con dudas, alguno gira a la derecha la mayoría vamos a la izquierda, alguno que se queda a mirar el GPS o a esperar a algún compañero. Primeros momentos de caos. Tengo claro que hay que seguir, que será una noche muy larga.

Mi estrategia es seguir hasta el Punto de Control 1 (CP 1). Hay 640kms y sería ideal hacerlos en 24h. Incluso podría avanzar un poco más antes de hacer noche. Rodaré sobre 32kms/h de media las primeras 3-4h, luego el terreno empieza a ser más quebrado y la media bajará.

Sobre las 3 y media de la mañana me quedo sin agua, y eso que salí con 2.5l. Voy mirando por las calles y plazas, pero nada. Empezamos bien, pienso. Al poco veo un chalet en el que están de fiesta, y no dudo en llamar al timbre con dos bidones en la mano. No oyen el timbre, pero la puerta está abierta; allá que voy. “No es América, no saldrá nadie con un rifle”, pienso con cierta sorna acordándome de la TransAm. Entro a la cocina y sale el chaval al cargo de la casa, bastante sorprendido. Tras una corta charla, nos hacemos un selfie y, ¡a seguir el camino!

Al alba, me empieza a entrar el sueño y, más por rutina que por otra cosa, decido tumbarme 10 min en una parada de autobús. Estas siestas son las más ricas. Mi intención es evitar los primeros rayos de sol, el momento más duro para mí, y encontrar el equilibrio entre parar muy poco y dormir lo suficiente. Este tipo decisiones son complicadas.

Nada más tumbarme oigo el sonido del cassete de un ciclista, el pulso sube. Un minuto antes de que suene la alarma, otro corredor que pasa. ¿¡Por qué!? Aún me quedaban unos segundos… Suspiro y, ¡al lío! Me ha venido bien el parón. Sé  que no voy el primero, pero estoy contento porque mi ritmo es bueno. No soy rápido, pero la distancia juega a mi favor.

La luz del día permite ver el campo lleno de colinas, quebrado, con molinos, sembrados y pequeños bosques.

Ahora, mirando el plano y el recorrido de los rivales, se ven generales más llanas y que resultan ser más rápidas pese a tener más kilómetros. A veces es complicado elegir la mejor ruta, elegir entre seguridad/tranquilidad/belleza o velocidad/aburrimiento/tráfico, suelen ir en ese combinado.

Transcontinental

El día se hace largo, y es que ya son muchas horas. Pasado el medio día me voy encontrando con más corredores a los que los paso con entusiasmo. Entre ellos, a Josh Ibbett,  en un pequeño repecho donde le vería poner pie a tierra. Por lo visto allí mismo dijo adiós. Es agradable y estimulante ir encontrándose con corredores, te mantiene “despierto” y el nivel de adrenalina alto. La tarde se hace larga, pero ver que voy entre los 10 primeros anima.

Ceno en Moulins, preciosa ciudad por cierto. Una pizza que me servirían en 5min, una gozada, lo justo para lavarme la cara y preparar las cosa para la noche. Me como la mitad y me llevo un trozo para luego.

Nada más salir me encuentro con otro corredor, Nelson Trees, callejeamos juntos y, nada más salir, voy abriendo hueco con la propia inercia del rodar. El trecho hasta Clermon-Ferrand que se me haría muy largo. Además, frente a mi tendría una gran tormenta que me acompañaría y mantendría entretenido contando segundos, mirando cómo evoluciona y pensando si me mojaría o no mientras cae la noche. Los últimos rayos de sol iluminan una gran masa oscura que no deja de escupir rayos. En cuanto me doy cuenta estoy rodando de noche y sobre suelo mojado, lo camiones me rocían de agua pulverizada al pasar.

La lógica pide parar. Bjorn Lenhard descansa allí, en una parada de bus. Es muy tentador, pero “aún pronto” dentro de mi estricto horario. No hago más que pensar que los de adelante se tienen que estar mojando. Yo tengo la esperanza de librarme, parece que la tormenta va hacia el este, y ya está pasando. Mientras se pueda sobrellevar el agua seguiré.

Llego al CP1 en 7º posición, apenas unos minutos antes de la media noche. Con la mente cansada y la fatiga de los 640kms, cojo una habitación para lavar  y secar la ropa. En el hotel no tienen periódicos para secar los zapatos, ni cena, ni nada para comer. Llevaba el trozo de pizza, que ceno por segunda vez antes de acostarme, tras casi 1 hora entre lavar y poner a secar todo (con ayuda del secador).

Día 2: 472 kms 4.520m 9.800 kcal

¡Me he dormido! No me desperté a las 5.30, como previsto, sino pasadas las 7.15. ¡Un drama! No me sabe del todo mal, porque necesitaba el descanso y en parte amortizar el hotel, así que trato de mantener la calma. Desayuno una lata de arroz y alguna barrita y me pongo a subir el Col de Ceyssat.Transcontinental

Con algo de rabia y las piernas pesadas comienzo la subida, me cuesta calentar. ¡Con las prisas ni he rellenado los bidones! Por suerte en una de las plazas hay una fuente en la que coger agua. El tramo final lo subo con más gracia.

La bajada es rápida y bajo el agua. Llega hasta Riom, donde paro a desayunar “en condiciones”. En la “boulangerie” compro croissants de 4 en 4, uno para el momento y el resto para los bolsillos. Me como el segundo nada más arrancar. A partir de aquí mantengo buen ritmo y prácticamente hago la mañana sin paradas.

Adelanto a Neil, que me sacaba más de 1h de ventaja. Me vuelve a coger más adelante, en Choralles, cuando desespero para que en un bar me sirvan un sándwich de jamón y queso por el cual tengo que esperar más de 40 min. ¡Una vergüenza! Y eso que otros clientes me ayudan a explicar a la camarera que estoy de carrera. Me comí ya el sándwich por el camino.

Parado no se descansa lo suficiente, es “innecesario”,  tiempo que hay que tratar de evitar en este tipo de prueba. Hay que procurar aprovechar las paradas para dormir que es como de verdad se descansa y regenera el cuerpo.

Mi objetivo para hoy es llegar a Berna. Sobre el papel debería llegar a la 1.30, pero con los varios retrasos mi nuevo objetivo es llegar hacia las 4. Sigo a buen ritmo sin ninguna parada, ni para lavarme los dientes, ni para descansar los pies.

Transcontinentaltrans6

En mi ruta dirección  Suiza atravieso un pequeño macizo coronado por un vello pueblo en el alto. Chateu-Cahlón. Empiezo a tener hambre y no encuentro un restaurante. En Mantrond donde pensaba cenar, no hay nada abierto. Toca seguir y mirando el mapa no parece que haya nada más en muchos kilómetros así que fuerzo un desvío a Campagnole (haciendo unos 4-5 km de más). Como regalo me encuentro un Mc Donals. Comida rápida y fácil de llevar. Me cojo 1 menú, 3 hamburguesas más y una ración extra de patatas. Los camareros flipan. 40€ de cena, a gusto.

Continuo ya de noche camino a Berna. La noche es fría, 13ºC y bajando, me paro a poner las perneras y el chaleco, hay que evitar cualquier riesgo de lesión.

A las 4 llego a Barna, la noche es muy húmeda. Me quedo en el hall de una empresa (el lunes es festivo en Suiza), así que pienso que no es mala opción, pero nada más asentarme se encienden las luces. Nadie aparece, pero veo que hay cámaras. Me traslado al parking que está al lado, con cubierta y protegido por un muro. Al de un buen rato se encienden otras luces auxiliares del parking. Ya me da igual, si quiere venir el de seguridad, que se moleste en acercarse y hablar.

Día 3: 236 kms 4.610m 7.500 kcal

A las 6.00 me despierto, apenas 2 horas de sueño, con lo que he reducido las 4.5h que tenía pensado hacer cada noche (a posteriori vi que fue una mala opción “forzar las paradas” o recortar las horas de sueño para recuperar terreno perdido). A las 6.30 estoy rodando tras comerme la segunda hamburguesa para desayunar. Mañana fresca, ciudad muerta, la cruzo sin apenas ver un alma.

Pese a ser festivo me encuentro un ultramarinos abierto, así que supone parada casi obligada. La obsesión de hoy es no quedarme sin comida. Hago acopio de plátanos, un par de manzanas y chocolate; barritas aún llevo. Sigo dirección al CP2, disfrutando de las vistas de Interlaken.

Aún ahora no sé muy bien porque, antes de acceder al CP2 me meto por una carretera secundaria que acaba siendo de tierra unos 3-4 kms antes de retomar la carretera. Pienso que si hice pasar el track por ahí es porque la general está prohibida, pero no parece ser así. ¿Error? No lo sé si no sabré, es lo que tiene autogestionarse la ruta y el no conocer las carreteras. Hay que seguir meticulosamente el track, ya que es todo lo que sé y todo lo que tengo, aunque esté atento a la carretera por si hay algún extra en forma de prohibición o de indicación para ciclistas.

Transcontinental

Antes de llegar al hotel del CP2 llamo para reservar un picknick, y pedir un bocadillo de tortilla francesa, tengo un antojo. Al llegar, tras sellar la “brevet card”, pregunto por mi picknik y, sorpresa, me tenían preparado una especie de desayuno, con leche, melón y bollos, ¡y mi tortilla! Pedí que me envolvieran para llevar. Lo mejor de todo es que me cobraron súper poco. Aprendida la lección: si se puede, llamar para reservar la comida y ganar tiempo.

Salir con la tripa llena por las duras rampas del Groβe Scheideg y con lluvia no es del todo grato. No acabo de encontrar el golpe de pedal y la subida se me hace muy dura. Me da la sensación de ir sin cadencia y de llevar las piernas agarrotadas, las rampas andarán sobre el 12% de media, con tramos al 15-17% fácilmente. No quiero perder tiempo pero me veo vacío de fuerzas. Tengo que parar un par de veces a oxigenar las piernas. Me resulta complicado asimilar porque no ando fino, pero es lo que hay (recortar dos horas y pico de sueño y descanso no es gratis).

La bajada es estrecha y botosa, con el suelo mojado y una línea de autobuses subiendo y bajando (parece increíble que quepa un autobús por allí). Bajo con bastante tensión que se va a cumulando en los brazos y en las manos, manos que no dejan de apretar el freno.

En el cruce con la general una gasolinera me sirve de refugio para descansar. Necesito recuperarme unos minutos. Creo que es de los momentos más duros de la carrera. Verme sin fuerzas, rodando a velocidades muy bajas durante mucho tiempo, por debajo de lo que debería ser.

Conforme se va ganando altura, pese a que la pendiente sea incluso mayor voy recuperando el ánimo. Las vistas mejoran y todo parece volver a rodar. Habré perdido en torno a hora y media en dos paradas respecto a lo que sería normal. Tampoco me ha cogido nadie, así que supongo que  los kilómetros nos están pasando factura a todos.

Transcontinetal

Nada más coronar un fuerte viento que dificulta trazar las primeras herraduras. Cuesta mantener la concentración frente a semejantes paisajes. Es tiempo de hacer fotos y ponerse nostálgico recordando cómo en 2011 descendí por el Furkapass. El Furkapass es mucho más constante y se me hace más llevadero. No voy del todo fino pero subo a gusto. La bajada es eterna. Da hasta vértigo ver como se continúa descendiendo curva tras curva en algunos tramos con bastante pendiente. Camino de Andermatt me vuelvo a encontrar flojo, entumecido por el frío de la  bajada algo pese a ir bien protegido.

Es un poco pronto para cenar, prefiero usar la cena para evitarme la puesta de sol. Pero es el último pueblo grande en muchos kilómetros y un italiano llama a la puerta de mi estómago hambriento de pasta. Pasta y cerveza. Me entra mejor la cerveza que la pasta, que parece no acabar de asentar. Me tomo casi una hora para comer. No sé por qué me da la sensación de no estar asimilando la comida, así que tomarme un tiempo para reposar me parece sensato. Se hace duro, tener la sensación de ir vacío de comer y no acabar de recuperar. No llega a ser una pájara como tal, pero desde luego que no es tan bonito como decir que me tomo un gel y los músculos recobran su energía.

Sigo cuesta arriba, camino de Oberal Pass. Me entretengo contando los metros horas que asciendo. Arriba, un faro con luz roja ilumina un alargado lago flanqueado por montañas. Me vuelvo a abrigar bien y continúo cuesta abajo. Tras unos 10 kms de fuerte bajada, la carretera continúa siempre picando para abajo al menos los siguientes 60 kms. ¡A disfrutar! En Ilnz haré noche pasadas las 12 y media de la noche.

Día 4: 345 kms 6.040m 11.800 kcal

Duermo en el porche de un supermercado. Pese a desvelarme con la visita de un par de repartidores de madrugada, descanso bien. No hace frío ni hay mucha humedad. Duermo hasta las 5.

Antes de que amanezca ya estoy en la bici (5.45), abrigado (quizá más de la cuenta) en espera de que con el aire y la ropa húmeda por el sudor del día anterior no me hagan quedarme frío. La salida es en ligera subida por lo que se rueda a gusto. Esta es una etapa de transición en busca de los Dolomitas. Mi intención es hacer noche en Alleghe CP-3. Para ello tendré que empezar atacando el Abula Pass, más de 30 kms de subi con uno 1100m de desnivel en 17kms y  920m en los últimos 13.

El comienzo es quebrado, remontando un valle, con sus descansillos. En los ultimos 9 solo hay un descanso claro a la altura de un lago. En general es bastante constante, en torno al 8%-9%. Para mi desarrollo (34×32) es el límite de pendiente para llevar una cadencia cómoda y poder jugar con las diferentes coronas. Más de eso toca apretar el culo o disminuir la cadencia lo que al final acaba suponiendo desgaste. Por suerte, en el tramo más duro me encuentro con un cicloturista que me serviría de referencia para mantener el ritmo.

El collado es una especie de altiplano con un par de kilómetros prácticamente llanos antes de comenzar el descenso. La bajada es muy rápida, llego a coger los 80kms/h. Continúo 20kms valle abajo dirección Zernez, donde paro comer y me encuentro con Björn Lenhard.

Transcontinetal

El perfil continúa descendente hasta Merano. Prácticamente 100 kms siempre picando para abajo. Conforme se desciende por el valle la temperatura aumenta,  ya cerca de Merano los 18ºC se convierten en 32ºC la sensación es de bochorno.

A unos 35 kms de Merano aparece el primero de varios túneles con señal de prohibición para bicicletas. Tocará tomar varios rodeos por la carretera antigua que atraviesa las comarcas para evitar atravesar los túneles. La densidad de tráfico de la general es insufrible, con camiones y sin arcén.

De Merano a Bolzano otro tramo llano, por una carretera más secundaria y prácticementa llana. Aquí me desviaré al norte, en busca de La marmolada y el Paso Val Gardena, tratando de ahorrar algún metro de desnivel o carreteras muy sinuosas y secundarias.

En Babiano comienza la subida a Val Gardena: 1500m en 35kms de subida. Pasado un primer tramo duro, en Ullrich paro a cenar. Dos pizzas y un plato de pasta. No podría con la segunda pizza que me meto como puedo en la mochila para tener para luego. Pararé a las 2 de la mañana o 2.30 y retomaré a las 6-6.30  con energías para la subida al Paso Giau.

El Passo Gardena no me resulta duro, se hace fácil. La luz de la dinamo “marea” un poco con el movimiento del manillar, un vaivén que no ayuda a mantener la cordura, por lo que la sustituyo por la frontal. No lo había probado nunca, pero me resulta más cómodo.

De noche se rueda más despacio, se incrementan las paradas por sueño, molestias, frío, cansancio. En general son más “pesadilla” que otra cosa. Es difícil valorar cuanto se gana yendo despacio o descansando mejor y recuperarlo al día siguiente. Creo que sería interesante poder medirlo.

En el collado de Gardena, 9C, descanso otros 10min para asegurar la bajada. Bajando, el track me lleva por una variante más al oeste, donde se suponía mejor. Pero un cartel de carretera cortada me hace detenerme a mirar la alternativa. Es una carretera entre caseríos, aparece en el GPS y no parece muy mala. Salen más kms pero ya que estoy aquí, no quiero deshacer los 500m de bajada que ya he hecho. Pero hubiera sido lo mejor… La carretera vuelve a la general por la que iba y, un par de kms más adelante, un túnel en obras y completamente vallado. No se puede pasar ni bordear. No hay alternativa. Tras cagarme en todo retomo el rumbo de vuelta, y vuelvo por la carretera más directa pese a tener dudas de si también estaría cortada o no. Al final 15kms y 380m de propina. 1h perdida.

Son prácticamente a las 3 y media de la mañana y sigo dando vueltas, pasado el desvío antes de acabar de descender a Alleghe, atravesando un pinar y notar la sequedad y calor del mismo, me paro en una casa de madera destinada a las herramientas de labor. No es el mejor sitio pero está apartado de la carretera, tiene techo y parece bastante seco. No quiero llegar de día a Alleghe y encontrarme con la humedad del lago y el rocío.

Programo la alarma para 2h más tarde y sigo restándome horas de sueño. Mañana sí o sí dormiré 4.5h.”

Por Carlos Mazón.

Este es una versión reducida de la primera parte de la crónica sobre la Transcontinental. La versión completa podréis leerla aquí.

 

Ciclismo
La Haute Route, el mejor cicloturismo del mundo

Arranca la Haute Route, el mejor cicloturismo del mundo

Pese a la complejidad que encierran la organización de la Haute Route, la explicación de esta prueba es muy sencilla: Se trata simplemente de la más difícil y prestigiosa prueba de cicloturismo del mundo. Por un lado, una organización experimentada y unos medios logísticos al alcance de pocos se combinan a la perfección. Por otro, la exigencia del desafío y la belleza de los parajes por los que transcurre, hacen de esta prueba algo sublime. ¡Estamos orgullosísimos de ser patrocinador oficial de un evento como este!

¡El pistoletazo de salida de la Haute Route ya se ha dado y lo hemos vivido en directo! El pasado sábado 20 de agosto arrancaba la primera de las versiones de esta magnífica prueba cicloturista, la que transcurre por las carreteras más míticas de los Pirineos. Después llegarán los espectaculares Alpes y los Dolomitas, porque la carrera consta de tres versiones que se celebran consecutivamente desde el 20 de agosto hasta el 11 de septiembre, y en la que, por supuesto, TwoNav también estará presente.

Haute Route Pirineos – 4ª edición
del 20 al 26 de agosto

Haute Route Alpes – 6ª edición
del 28 de agosto al 3 de septiembre

Haute Route Dolomitas Alpes Suizos – 3ª edición
del 5 al 11 de septiembre

Cada una de ellas comprende 7 etapas, pasa por 20 puertos míticos de la historia del ciclismo, y recorre una distancia total además de 800km. Además de ser etapas cronometradas, cada versión incluye una contrarreloj.

No pretendemos que esta pequeña descripción os convenza de que la Haute Route pone la vivencia de una gran vuelta ciclista al alcance de todos, no lo hacemos porque creemos que una imagen vale más que mil palabras. ¡Dejaos maravillar por la magnificencia de la Haute Route!

Ciclismo, Noticias, Turismo

El placer de viajar en bicicleta. Consejos básicos

El hombre es, por naturaleza, un nómada, un viajero, un ser que desde el continente africano se extendió a todos los rincones del planeta seguramente no sólo motivado por la supervivencia, sino también por la curiosidad, las ganas de descubrir, la necesidad de aventura…

Rutabikes, twonav, gps anima+ (4)

Los amantes del ciclismo conservan el ADN de ese viajero de los orígenes. Montamos en bici de montaña, como los nuevos nómadas del siglo XXI, por caminos de tierra y piedras o senderos, cargados con alforjas y mochilas, compartiendo nuestro tiempo y entusiasmo. Somos viajeros que tenemos la bici como denominador común, exploradores con espíritu deportivo, aventureros con espíritu lúdico…, que, engranando coronas de piñones y dientes de plato alimentamos la fantasía de reinos desconocidos.
La gente de Rutabike llevamos más de quince años recorriendo Europa de manera autónoma. Creemos que la experiencia adquirida durante este largo tiempo puede ser muy útil para otros viajeros que también tengan espíritu romántico de aventuras, que hayan decidido hacer sus vacaciones en bicicleta huyendo de las carreteras de carreteras pero no tienen claro cómo hacerlo. Estos son los consejos que, a nuestro juicio, serán de gran ayuda en travesías sin asistencia y pernoctando en alojamientos.

Transporte de la bicicleta en el avión (si no vamos en coche o en tren)
  • Desmontar los pedales y montarlos en la parte interior de la biela.
  • Desmontar al manillar, fijarlo a la bicicleta con bridas y bajar el asiento.
  • Proteger los cambios y desviadores.
  • Desmontar las ruedas y quitar los ejes.
Rutabikes, twonav, gps anima+ (5)
El paquete de tu moto.
  • La bolsa o maleta especial para bicicletas es la mejor manera de llevarla siempre y cuando la vuelta a casa se haga desde el lugar del inicio de la travesía, ya que tendremos opciones para guardarla temporalmente en la consigna de la estación de tren, del aeropuerto o en el mismo hotel en el que nos alojamos esa noche. Descartamos este tipo de equipaje si se trata de arrastrar la bolsa durante la travesía.
  • Otra opción versátil para transportar la bici durante el viaje hasta el punto de salida es utilizar las cajas de cartón que se utilizan para las bicicletas nuevas, y se pueden encontrar en cualquier tienda y reutilizar fácilmente. Para volver podemos utilizar el mismo sistema o, en su defecto, empaquetarla con plástico y sellarla con cinta de embalar, materiales fáciles de encontrar en cualquier ciudad o aeropuerto.
Consejos generales para viajar y disfrutar
  • Viajar en buena compañía. Compartir el viaje con personas afines es muy importante y sobre todo ayuda mucho mentalmente cuando surjan dificultades físicas. Una buena preparación mental es más importante que la física.
  • Poner a punto la bici. Una buena revisión es esencial para el buen comportamiento de la máquina.
  • Compartir los materiales comunes (herramientas, alimentos, primeros auxilios kit, mapas, etc..)
  • Viajar con tan poco peso como sea posible y llevar sólo el material imprescindible. A veces cuesta cumplir con este requisito, pues tendemos a llevar mucho más de lo necesario.
  • Diseñar las rutas y calcular bien el kilometraje para que, siempre que sea posible, llegar por la tarde al destino para disfrutar de él..
  • Pedalear sin prisas, disfrutando del entorno y de la compañía.Realizar paradas técnicas para recuperar y esperar a los compañeros, especialmente si el nivel de los cicloturistas es desigual.
  • Distribuir el equipaje en diferentes paquetes protegiéndolo del agua con bolsas de pvc o bolsas de basura.
  • Usar ropa técnica, ligera y que abrigue sólo reemplazándola o poniendo varias capas.
  • Reservar los alojamientos para pasar las noches.
  • Dormir 7 a 8 horas para recuperarse físicamente y estar bien descansados.
  • Hacer una muy buena cena y desayuno. El resto del día bastará con pequeñas comidas campestres. Los alimentos (frutos secos, fruta, pan, queso, embutidos… y todo lo que queramos) los repartiremos entre los que estemos de viajando. Tener claros los días festivos porque no encontraremos tiendas abiertas.
  • Opcionalmente, realizar un día de descanso para recuperar fuerzas y para lavar ropa
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Material que no podemos olvidar

1_Equipaje

Si el grupo que hace la travesía es grande es práctico alquilar un coche de asistencia. Esto dará la posibilidad de un descanso a uno o varios compañeros y de que lleven el equipaje desde el principio al final de cada etapa para los demás. También permite resolver posibles eventualidades que puedan surgir durante la travesía. Aunque este método es más práctico, se pierde la esencia del viaje si se quiere hacer en autosuficiencia.

Para viajar de forma independiente, sin ayuda exterior, debemos ser muy objetivos a la hora de seleccionar el equipaje que arrastraremos. La experiencia nos recomienda seleccionar muy bien el repuesto de ropa y la ropa de abrigo para llevar el mínimo peso posible, lo que se agradecerá mucho en pistas de alta montaña y travesías de duración y/o distancia considerables.

Para transportar bien el equipaje es necesario distribuir el peso. La mochila la descartaremos, es incómoda, no deja transpirar y dificulta el movimiento. Optaremos por un sistema de bolsas estancas Bikepacking. La bolsa trasera, con una capacidad máxima de 16l., será suficiente para el transporte del equipaje mientras que la delantera, de fácil acceso por ir anclada en el manillar, nos servirá para poner herramientas, artículos personales, baterías, cargadores etc.

1.1 Equipaje personal

 Tarjeta de identidad o pasaporte, cepillo de dientes, teléfono móvil y luz delantera.

  • 2 pantalones cortos, 2 maillots de manga corta, perneras y manguitos.
  • Buff, guantes, gorra y casco
  • Chaqueta técnica ligera e impermeable y/o paravientos transpirable e impermeable
  • 2 pares de calcetines.Tops para las chicas. Traje de baño.
  • Calzado de suela dura para pedalear y otro ligero para el final de la etapa
  • Recambio de ropa: pantalones técnicos con la posibilidad de convertirlos en corto, una camiseta térmica, un par de camisetas manga corta, un par de calcetines y un par de mudas de ropa interior.

1.1 _Equipaje o material compartido

  • GPS con los tracks diseñados y los mapas digitales cargados. El modelo Anima+ con el software de Land es una muy recomendable opción para el diseño y la navegación, tanto por rendimiento como por la cantidad de mapas de todo el mundo que ofrecen.
  • Mapas de la ruta: uno general en la zona (1: 200.000) y los mapas a escala 1: 50.000 serán suficientes para seguir el camino diseñado.
  • Documentación e información sobre los sitios que se visitan.
  • Kit de emergencia.
  • Alimento diario para comer en cada etapa.
  • Bicicleta piezas de repuesto, equipo.
  • Líquido para ahuyentar moscas y mosquitos.

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2_Equipos de recambio o material de la bicicleta

  • Patilla de cambio o desviador (esencial: hay tantos modelos en el mercado que una rotura significa decir prácticamente adiós a la travesía).
  • Mancha o bomba, parches, pegamento y una cámara de repuesto (mejor antipinchazos)
  • Pulpo para sujetar el equipaje, bridas y un poco de cinta americana.
  • Una llave de radio, radios, cable de freno y un cable de cambios.
  • Aceite, pasador y algunos eslabones de cadena y tronchacadenas.
  • Herramienta multiusos y cuchillo pequeño.
  • Llave fija de 15 (para montar y desmontar los pedales)
  • Tornillos de recambio para e porta equipajes (unas buenas bridas pueden solucionar cualquier problema)

3_ Botiquín (a compartir con el grupo)

  • Protector solar y crema hidratante
  • Ungüento para la posible irritación que se produce en las nalgas por la fricción el coulotte y el asiento.
  • pomadas de recuperación muscular tipo fisiocrem o kyrocrem
  • Yodo
  • Crema antibiótica
  • Antinflamatorios
  • Apósitos estériles para las heridas y rasguños
  • Esparadrapo
  • Venda elástico
  • Puntos de sutura rápida
  • Monodosis de antidiarreico y suero oral para las deshidrataciones

Estos son a nuestro juicio el material y los consejos esenciales. Evidentemente es una lista abierta en la que cada uno puede añadir o quitar puntos según sus necesidades. Lo más importante es la voluntad y el deseo de disfrutar del viaje, porque una travesía en bici es una experiencia única.

Salud y pedales

Ciclismo, Sponsoring
Carles Ferrer, compañero de TwoNav, en la feria de L'Ariégeoise, antes de su participación

Nuestro compañero Carles Ferrer en L’Ariégeoise

De sobras sabéis que, cuando esponsorizamos una prueba, pedimos a alguno de los participantes, bien del equipo TwoNav, bien anónimo, que comparta una crónica de la misma con nosotros. Esto lo hacemos porque no nos sirve una visión objetiva y externa de la carrera (puede que comunique muy bien pero carezca de carisma), sino que queremos saber cómo se vive desde dentro, en primera persona. Siguiendo esta línea le hemos pedido a alguien muy especial para nosotros que nos explique cómo fue L’Ariégeoise: nuestro compañero, Carles Ferrer. Sólo con leer su presentación os daréis cuenta que, con él, TwoNav tenemos un tesoro. ¡Gracias Carles!

Mi pasión por la tecnología y la cartografía se remonta a mi infancia: siempre me interesó conocer a dónde conducían los caminos y senderos que iba descubriendo en los paseos con mi bici. A los 10 años me compré mi primer mapa Alpina, ¡y todavía lo conservo! Años después aparecieron los GPS para bicicleta. Eran monocromo y no tenían posibilidad de incorporar cartografía, pero con mi mapa y mi GPS iba bien armado para poder orientarme por la montaña y descubrir nuevos lugares. Tiempo después descubrí el CompeGPS Land  y me abrió las puertas a más aventura: podía crear mis tracks y pasarlos al GPS, descargarme los de otros usuarios, analizar lo realizado a posteriori, descargar mapas de todo tipo y crear los míos propios escaneando los viejos que tenía en papel, etc.

Con esta mi historia, os podéis imaginar lo que supuso para mí la propuesta de trabajar en CompeGPS: me cambió la vida. Era un trabajo hecho a medida; no todo el mundo puede presumir de gozar de su trabajo y extrapolarlo al uso personal diario. Soy usuario como nuestros clientes, entiendo sus inquietudes y disfruto ayudándolos en el manejo de los nuevos productos que hemos ido sacando al mercado estos últimos años. Me apasiona poder testear y transmitir mi feedback al equipo de producto. En todo esto reside la grandeza de la empresa pequeña/media: puedes tener un trato más personalizado con el cliente que este agradece y sientes la recompensa del trabajo bien hecho.L'Ariégoise, una prueba cicloturista patrocinada por TwoNav

Hace año y medio me puse en serio con la bicicleta y he tenido la suerte de correr varias carreras cicloturistas, algunas, incluso, de orientación, como la Transpyr, en la que fue básico tener un GPS como nuestro Anima+. ¡Ahora tengo muchas ganas de nuevos retos y de ver como la tecnología nos ayuda a conseguirlos!

Mi experiencia en L’Ariégeoise

Si accedes al departamento de l’Ariège entrando por el túnel de Puymorens, te darás cuenta rápidamente que es una zona con un encanto especial: el valle se cierra, la carretera se estrecha, la naturaleza nos envuelve… Un panorama muy prometedor, seguro íbamos a disfrutar de lo lindo de la zona.

Tarascan sur Ariege era el centro neurálgico de la prueba, el pueblo en que tenía lugar la salida y la recogida de dorsales. Se respiraba un gran ambiente y muchos de los ciclistas se acercaban a nuestro stand para contemplar el recorrido a vista de pájaro, hacerse una foto en el photocall o saludar a Melcior Mauri, que vino con nosotros al evento.

Incluso viajeros de otras épocas se interesaron por nuestros GPS

Incluso viajeros de otras épocas se interesaron por nuestros GPS

 

El domingo amanecía nublado pero sin frío. Nos acercamos hasta la salida esperando el pistoletazo inicial. Antes de empezar, os pongo en situación: no hacía ni una semana que me había recorrido los Pirineos de Roses a Hondarribia en 7 días; La transpyr backroads me había dejado justito de fuerzas y aún me estaba recuperando. La idea era hacer L’Ariégeoise a ritmo sostenible, sin grandes esfuerzos, piano-piano y a pedaleo constante, para poder terminarla bien y disfrutarla al máximo. Pero sólo empezar me di cuenta de que no sería así… Al ser una carrera cronometrada de principio a fin, los ciclistas iban a por todas desde el primer momento, muy distinto a cuando sólo cronometran algún puerto.

Rodando por llano a 40/45 km/h me pasaban como flechas por los dos lados. Tuve que aumentar el ritmo o no podría meterme en ningún grupo para ir relativamente cómodo. Al tomar altura, la niebla nos envolvía poco a poco.  Frío y una fina lluvia nos acompañaron en gran parte de la ruta. La mayor parte del recorrido transcurría a más de 1000mts de altura. Aquí tenemos un error que suelo cometer a menudo: no cuento con esos cambios climatológicos que entraña la montaña y voy poco abrigado. Nunca está de más llevar un cortavientos, unos manguitos y, por supuesto, un impermeable, porque clima en la montaña es de extremos y cambios rápidos

Recuperé bastante tiempo en los puertos tirando de experiencia, gracias a mantener la mente fría y no dejarme llevar por el ritmo del resto de ciclistas. Como decimos popularmente, yo, a la mía. El Pailleres era el reto del día: 16km con una pendiente media de casi 10%. Por suerte mi ritmo sostenible es relativamente alto y me permite hacer este tipo de puertos con soltura. Mucho tiene que inclinarse el asfalto para no permitirme eso…

Noté mucha falta de chispa en el continuo sube-baja final, debido a el desgaste de la semana anterior, pero con paciencia lo fui solventando. Es normal sentir mucho el dolor en las piernas cuando se enfrían en una bajada y debes calentarlas de nuevo para subir. Cuando eso es una constante porque el terreno nos reta con esa orografía, hay que saber tener paciencia y no gastarnos más de lo debido en ese calentamiento.

Antes de llegar a meta tenía la opción de desviarme para subir un último puerto, el Plateau de Beille, o terminar ahí. Llevaba 150km y me quedaban 10 hasta el coche. Preferí dejar el último puerto como reto para el año que viene. Suena a excusa, y lo es. Estaba agotado. Si llego a estar bien, no habría dudado en subirlo.Maillot de L'Ariégeoise

Aun así, fue un muy buen fin de semana en general. Recomiendo mucho esta carrera a ciclistas competitivos que quieran ponerse a prueba antes otros participantes que no se lo van a poner nada fácil. Fue una lucha de principio a fin, tanto que… ¡tuvimos hasta sprint final!

Quisiera felicitar a la organización por su gran trabajo, pues no debe de ser nada fácil organizar una carrera de 4 recorridos a la vez.

Carles Ferrer

Muchísimas gracias, Carles, por compartir esta experiencia con nosotros y… ¡que vengan muchas más!

Ciclismo, Noticias, Sponsoring
Melcior Mauri participando en la prueba de carretera de Los 10.000 del Soplao

Galería de fotos de Los 10.000 del Soplao Road

Lo del Soplao es algo especial. Ya sea a pie, corriendo, en bici de  montaña o de carretera, el carácter único e inimitable de la prueba la convierte en una cita absolutamente imprescindible para muchos. Entre esos muchos se encontraban este año algunas caras conocidas que nos hicieron soñar hace un par de décadas en las grandes vueltas: Peio Ruiz Cabestany, Enrique Aja, Guillermo Arenas, Alfonso Gutiérrez, Fernando Pacheco, Roberto Sierra, Iván Gutiérrez, Faustino Cueli, Herminio y Pedro Díaz Zabala, Ángel José Sarrapio, Andoni Balboa, Iñaki Gastón, Santiago Portillo, Luis Zubero, Manuel Jorge Domínguez, el ex Campeón de Ciclo Cross Isaac Suárez y, por supuesto, nuestro embajador, Melcior Mauri. Todos, atraídos por la magia y el “Espíritu Soplao” del Infierno Cántabro, quisieron participar en una mesa redonda en la que charlaron con los aficionados antes de tomar la salida al día siguiente. Os dejamos una extensa galería de fotos en la que podréis ver a varios de ellos, a muchos de los aficionados y haceros una idea del ambiente que se respiraba. ¡Disfrutad!