MTB, Noticias, Sponsoring
Ramón González en la ORBEA MONEGROS BIKE MARATHON 2016

Crónica de la ORBEA MONEGROS BIKE MARATHON 2016, por Ramón González

Sabemos que una aventura como la ORBEA MONEGROS BIKE MARATHON siempre deja un recuerdo especial para todos. Pero para Ramón González, irá un grado más allá, y es que nunca hubiera esperado ganar un dorsal gracias a Orbea y TwoNav y, menos aún, vestir el mismo maillot que su ese día compañero, Miguel Induráin. Él mismo nos cuenta su vivencia.

“CRÓNICA MONEGROS MARATHON  2016

Con las piernas aún doloridas por el esfuerzo, me siento  tranquilamente en casa  a ordenar las sensaciones vividas ayer sábado 30 de abril, en la ORBEA MONEGROS BIKE MARATHON 2016.  Me llamo Ramón González y tengo la suerte  de vivir en uno de los mejores lugares del país para el mountain bike: Cabrils, en el Maresme (Barcelona). Con mis 50 años ya cumplidos, me atraen las  rutas  de media – larga distancia, y la MONEGROS hacía tiempo que me rondaba por la cabeza. Conozco  sus paisajes,   pues algún que otro verano de pequeño había pasado cerca de Sariñena.

Cuando me enteré de la promoción de TwoNav para el sorteo de inscripciones  de la ORBEA MONEGROS BIKE MARATHON 2016, no  dudé  en apuntarme y, por primera vez, resulté afortunado en una cosa de estas.

El viaje en carretera, acompañado de  mi padre (que  siempre se apunta a un bombardeo), no se hizo pesado en la soleada tarde del viernes.  El tramo de Fraga a Sariñena es aún más bonito de lo que recordaba, sobre todo los acantilados sobre el Alcanadre, en Ballobar, que por sus formas recuerdan a una catedral, por los extensos  campos de frutales y las achatadas y peladas montañas de las que parecen que van a salir los indios a caballo en cualquier momento.

Llegamos a Sariñena. Había un ambiente espectacular en la expo, mucha gente,  stands muy cuidados y todo muy bien organizado. El detalle de los datos personales, teléfonos, etc. de cada participante en el reverso del dorsal me pareció un buen detalle, para caso de accidente. Busco el  stand de los amigos de TwoNav, pues me han propuesto probar uno de sus navegadores durante la carrera, un Anima+. Intento hacerles ver que no soy un probador muy adecuado, pues la verdad es que más allá de un sencillo cuenta kilómetros no estoy familiarizado con la alta tecnología en la bicicleta (bueno ni en ningún otro sitio), pero no parece preocuparles. Tras unas breves explicaciones, monto el navegador en la bici y hacemos unas sencillas pruebas, con el track de la ruta ya cargado. El manejo  y el acceso a la información son muy sencillo.

El día D se ha levantado soleado pero con viento, y eso no es nada bueno, pues por experiencia sé que va a ir a más. En el stand de TwoNav una sorpresa increíble: el Mito, Miguel Induráin, va a correr también con el equipo TwoNav, y nos hacemos unas fotos. Qué momento… Después de esto hay que darlo todo sin reservas. Aún queda una hora para empezar y se va hacer interminable. Faltan 10 minutos y en el cajón de salida ya no cabe ni un alfiler.

Ramón González con nuestro embajador Miguel induráin en la ORBEA MONEGROS BIKE MARATHON 2016

Los primeros km son de suave descenso entre campos y frutales y con viento de lado.  Todo el camino va ser de pista de tierra, con algún tramo corto de asfalto. Ahora vamos rápidos y con mucho cuidado, pues aun vamos muy agrupados. Al poco rato  mi compañero Álex empieza a tirar fuerte  y pronto lo pierdo de vista. Es lógico, va a disfrutar más así. Mientras a mí me preocupa el viento pues, analizando el mapa del recorrido en el navegador, la dirección del viento y la brújula, todo indica  que los últimos 60 km va a venir casi siempre en contra o de lado. Me planteo empezar a conservar un poco las piernas. La llegada al primer avituallamiento es bastante rápida, a una media de unos 30 km/h según el Anima+. Desde ahí empieza la subida al   alto de Perafita.  No es muy dura ni tampoco muy larga, aunque el viento y el polvo continúan molestando. El espectacular paisaje hace que el cansancio pase más desapercibido. Llego arriba sin problemas y empieza un suave  descenso hasta Peñalba (Km 61), donde está el segundo avituallamiento. Compruebo la media en el navegador  y ya ha bajado a 22 Km/h. El viento cada vez es más fuerte ya sopla  completamente de cara, quedan 57  km y lo más duro está por venir. El trigo azotado por el viento parece una tormenta en un mar de color verde.  Se hacen interminables los 30 km hasta el tercer avituallamiento. Pedalear sin notar que avances prácticamente nada, eso  come la moral a cualquiera. Por lo menos el paisaje no pierde su encanto.

Llego al tercer avituallamiento (km 88) y todo mejora un poco. El viento sopla un rato de cola y puedo descansar y a la vez avanzar rápidamente. En seguida un descenso rápido, peligroso con gravilla  muy suelta y con los paisajes más bonitos del recorrido. En el último tramo,  del km 100 a Sariñena, el viento vuelve a soplar de lado y me saca literalmente del camino, por poco caigo a una zanja. Tengo que ir con la bici inclinada de lado para poder avanzar. Un último Km en asfalto y, por fin, meta. Mi padre me espera al lado de la línea, ya un poco preocupado. Tiempo final 6 horas, 51 minutos a una media de algo más de 17km/h. Estoy satisfecho por acabar, pero sin el viento se hubiera disfrutado más del recorrido, aunque entonces no hubieran sido Monegros. Respecto al Anima+, tenían razón de insistir: incluso yo he sabido usarlo y me ha venido de lujo.

Share this Story
Load More Related Articles

Facebook Comments

Newsletter

Facebook