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Genis

Genís y Xavi Zapater en el Raid VTT Chemins du Soleil

 

Los embajadores de TwoNav Xavi y Genís Zapater disputaron, con sus Orbea Alma y Oiz y su TwoNav Anima y Two Nav Ultra, el Raid VTT Chemins du Soleil, una competición extremadamente dura. Y es que esta carrera transcurre en un 80% por senderos de ensueño, técnicos, rápidos, lentos, suben y bajan en todo tipo de inclinaciones y terrenos donde te sacan lo mejor de ti e incluso lo peor. Te exigen hasta que no puedes más. Tanto es así que un virus de estómago dejó desde la primera etapa a Xavi fuera de combate para luchar por el top 10 aunque pudieron demostrar que podían estar allí en la primera etapa. Ellos nos decían etapa tras etapa que el nivel de corredores era exagerado y la exigencia de la carrera era altísima pero que por suerte estaban a la altura. Subiendo no podían aguantar el ritmo de los de delante pero bajando y en los terrenos técnicos recuperaban distancias. 

Pero quién mejor que Genís para contarnos en primera persona lo que fue esta gran prueba:

La etapa prólogo nocturna fue una experiencia impresionante, era un encadenamiento de senderos muy rápidos, técnicos y de gestión de la energía tanto por no perder ritmo ni posición como para guardar energías por el resto de etapas. Se hacían paquetes de ciclistas y con las luces y el polvo parecía una guerra donde tenías que sacar todas tus armas.

 

Genis

 

Con 6 horas dormidas, a las 7 en punto de la mañana salía la primera etapa de Taulignan. Después de un buen desayuno empezábamos otra vez una fiesta de senderos donde, a final de cada uno de ellos llegábamos con la piel de gallina de lo divertidos que eran, en menos de 7 horas llegamos a meta después de 55km en el top 10.

La segunda etapa empezaba en un pueblo romano, Die, entre montes y valles y donde pasaba un rio precioso. Esta etapa nos la tomábamos mucho más a disfrutar y no a disputar ya que habíamos perdido la posibilidad de estar delante. Pero nos quedaba la clasificación de los que se lo pasarían mejor y a esa, no queríamos bajar del primer peldaño. En esta etapa ya se huele el aire alpino, glaciares, altas montañas y pueblitos colgados. Otra vez una fiesta de senderos de calidad y en esta segunda etapa los dos hemos coincidido que después de pedalear por todos los rincones del mundo, la bajada de la llegada de Veynes era una de las mejores de todas con sus 17 kms y 1000 mts de bajada con repechos y llanos cortos que te obligaban a mantener la velocidad.

 

Chemins

 

Después de muchas risas con todos los compañeros y algún que otro orujo de hiervas hechos por los lugareños, nos preparábamos para salir al día siguiente.

La etapa empezaba por una subida de asfalto de 13 km, llegamos unos 10’ tarde a la salida ya que tuvimos un imprevisto con la auto-caravana y nos quedamos detrás.

Esa subida que nos pensábamos que nos complicaría la vida y que considerábamos innecesaria te montaba en uno de los senderos más bonitos e impresionantes jamás pedaleados. Ese sendero genial desembocaba en otra bajada que encadenaba una serie de subidas rápidas y llanos con mucho flow  hasta la llegada por unos bosques preciosos de los que parecía que tuviera que salir algún enano en algún momento a otro.

 

Genis

 

Ya en la llegada, disfrutamos de todos los productos artesanos que habíamos ido comiendo durante toda la carrera, una comida conjunta y una despedida demasiado emotiva entre todos. Parecía mentira, se había acabado esa aventura genial.

Porque después de estar compitiendo por todo el mundo, campeonatos de Europa, copas del mundo de todos los deportes realizables en la montaña, es a 5 horas de casa donde vivimos una de las experiencias más guapas de nuestras vidas.

Ciclismo, MTB, Noticias, Sponsoring, Trail
Los 10000 del Soplao

TwoNav con Los 10000 del Soplao

Dicen que los que la empiezan ya son héroes, y es que “El Infierno cántabro” se define por su dureza. Pero además, esta prueba mítica escapa de lo común para convertirse, prácticamente, en un evento socio-deportivo. Nació en 2007 pretendiendo que cada uno encontrara en ella su desafío personal. Y ha conseguido eso y mucho más. Por supuesto TwoNav les seguiremos apoyando a Los 10000 del Soplao incondicionalmente.

El nacimiento de Los 10.000 del Soplao.

Hasta el año 2005 Jesús Maestegui nunca había hecho bicicleta. Ese año, a sus cuarenta y siete, se compró una y decidió hacer el Camino de Santiago. Salió bastante airoso del reto que se había marcado, por lo que decidió inscribirse a otro, que fue la Quebrantahuesos. Sufrió como nunca. La pasó realmente mal. Tanto… que le encantó. Los que os hayáis planteado un gran desafío, de esos que parecen imposibles, y lo hayáis superado no con poco sufrimiento, sabréis lo que sintió Jesús. Cuando uno termina, ya no es el mismo.

Tanto le gustó que se planteó organizar él mismo, junto con algunos amigos, un reto del estilo, algo realmente grande. Y así empezaron a tomar forma los 10.000 del Soplao, con charlas de bar las tardes de los viernes, distendidas, sí, pero con ambición. Dos años después se celebró la primera edición. Propusieron ese nombre porque, ese mismo 2007, se inauguraron en Cantabria unas cuevas únicas en el mundo, las Cuevas del Soplao, y consiguieron que el circuito pasara por allí. Y los 10.000, porque se plantearon llegar a 10.000 inscritos.Ese año, en la edición inaugural, hubo 420 participantes. Este fin de semana sobrepasarán los 10.800 .¡Cuál visionarios!

Los 10000 del Soplao

Dureza, sí, pero para todos los públicos

Cuando se conoce a fondo esta prueba se comprende el crecimiento exponencial, el éxito total, y es que cada persona puede encontrar en ella su desafío personal. Esto se consigue a través de las múltiples categorías: cada participante tiene una prácticamente a medida. Nadie puede quedarse fuera. Es más, todos salen del mismo lugar y llegan al mismo lugar. Y todos deberán enfrentarse a un desafío de gran dureza.

Novedades en la edición del 2017

Este año Los 10.000 vienen con alguna que otra novedad. Pocas, porque, como ya se sabe, si algo funciona mejor no cambiarlo. La primera es que prueba de carretera en larga distancia, la de 325km desaparece… ¡Pero para volver con más fuerza! La organización está trabajando en un nuevo e impresionante circuito que contará -¿estáis sentados?- ¡con 360km!

La segunda novedad también afecta a las distancias, pero del ultramaratón, que pasará de tener 97 a 114km. Lo de rebajar kms no va con el Soplao.

Pasar por el stand de TwoNav tiene premio. ¡Y qué premio!

Ha sido todo un placer para TwoNav encargarnos de la medición de los alucinantes circuitos de bicicleta de montaña y crear nuestros habituales soportes, que ayudarán a los participantes a consultarlos y facilitan la tarea organizativa. Además este año estaremos presentes en el evento con una gran sorpresa: repartiremos esta camiseta conmemorativa entre todos los que paséis por nuestro stand y… ¡sortearemos un Anima+ y un Ultra entre todos los que os hagáis una foto en nuestro photocall y la compartáis en vuestra red social favorita!

Los 10000 del Soplao

¡Os esperamos a todos en Los 10.000 del Soplao!

Alpinismo-montaña, Noticias
Jordi Gil Fernández, nueva embajador de TwoNav

Jordi Gil Fernández, nuevo embajador de TwoNav, a por la cima del Toubkal

Está en este mundo con intención de dejar huella. Ha decidido hacerlo a través del deporte, y por ello se ha enfrentado a desafíos no sólo extremos, también originales, y con una noble finalidad, porque puestos a darlo todo, mejor hacerlo por una buena causa. Él es Jordi Gil Fernández, el nuevo embajador de TwoNav.

Jordi Gil Fernández es un deportista de riesgo multidisciplinar que siempre ha vivido motivado por los grandes proyectos que se plantea constantemente, y no sólo como deportista, también como empresario emprendedor. Se dedica al deporte extremo desde su adolescencia: a los 16 años se inició en la escalada deportiva, un deporte que supuso el punto de partida de una carrera imparable de retos y aventuras.

Jordi Gil Fernández con TwoNav

Compitió varios años a nivel nacional e internacional hasta que dio un giro en su modo de experimentar este deporte y, junto a un gran compañero, empezó a crear proyectos deportivos que tenían la finalidad de fomentar la motivación y la superación de una manera algo distinta a lo habitual. Estos proyectos crecieron, y, con ellos, las inquietudes y la motivación de Jordi, que tuvo que ampliar su abanico de deportes para ofrecer el gran impacto que en realidad ambicionaba. Actualmente cuenta con grandes aventuras a sus espaldas, como enfrentarse a uno de los ultra trails más duros de Europa, correr delante de una avalancha de hielo o escalar en libre increíbles paredes.

“Step for Life ‘Help for Heroes’”, el gran proyecto de Jordi Gil Fernández

Su último y más cuidado proyecto se llama “Step for Life ‘Help for Heroes’”. Es el resultado de sus grandes ideas de siempre unidas, ahora ya, a las experiencias de una persona adulta que, por el modo de vida elegido, acumula numerosas e inusuales vivencias, algunas increíblemente estimulantes pero otras (la otra cara de la moneda) realmente duras.  El proyecto de Step for Life consiste en que Jordi, junto a su equipo y su productora  de audiovisuales Different Visual, ayuda a dar a conocer a gente con diferentes discapacidades que no da nada por imposible, increíbles personas con historias alucinantes que luchan por un sueño, el cual, Jordi les pretende ayudar a cumplir. Son proyectos de larga duración muy variados en los que, por ejemplo,se recaudan fondos para la investigación de diferentes enfermedades a través de acciones siempre articuladas desde el protagonista.

Jordi Gil Fernández con TwoNav

La extensión de “Step For Life”: Travel Blog

El proyecto de Jordi no se contenta con una acción a nivel nacional. Aprovechando lo habitual de las salidas fuera de nuestras fronteras, se crea la extensión Travel Blog, la cual aprovecha los viajes por todo el mundo con su equipo, además de para dar a conocer su proyecto, para crear vídeo blogs, documentales y demás material ilustrativo de alta calidad para el interés de sus seguidores y de las marcas que con él trabajan.

TwoNav con Jordi Gil Fernández

TwoNav seremos la marca que guiaremos a Jordi en su interesante camino. En sus retos deportivos de riesgo, la seguridad y precisión que TwoNav la aportará es imprescindible. El primero tendrá lugar en sólo unos días en Marruecos, y consistirá en alcanzar la cima más alta del país, el monte Toubkal, de 4.167, en un sólo día, cuando el tiempo medio para esta ruta suele ser de tres. La climatología no estará de su lado, pues se prevé la llegada de las primeras fuertes lluvias y ventiscas al país. En estas condiciones más que nunca, el uso de su Anima+ y, en concreto de la función trackback, pueden ser vitales. A pocos días de marchar se encuentra trabajando minuciosamente la ruta con el Land 8, porque, en una aventura como esta, la improvisación en cuanto al camino se refiere no puede tener lugar.

Jordi Gil con TwoNav

TwoNav seguiremos muy de cerca a Jordi Gil Fernández y su equipo en esta aventura, la primera de las muchas que seguro haremos de la mano, y os mantendremos informados a través de nuestras redes sociales. Y a Jordi queremos desearle la mejor de las suertes y transmitirle que es un honra acompañarle en un proyecto tan noble como es “Step For Life”.

MTB, Noticias
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Víctor Tasende, el hombre que nació dos veces

Muchos de vosotros habréis oído alguna vez hablar de Víctor Tasende. Quizás ya sabéis que hace unos años sufrió una accidente saltando a una piscina que lo dejó tetrapléjico, y que, sin embargo, hoy puede presumir de un currículum deportivo impresionante, en el que figuran algunas de las pruebas más duras del mundo en disciplinas como el ultratrail, el ironman o la MTB. Seguramente no entendáis cómo es posible, tampoco nosotros, pero estamos orgullosísimos de anunciaros que es nuestro nuevo embajador.

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1.- ¿Quién era Víctor Tasende antes del accidente?

Antes del accidente era una persona que no realizaba deporte asiduamente, es más, en clase de gimnasia era de los primeros en sentarme cuando había que esforzarse mucho. También era una persona algo vaga, bromista y que de vez en cuando contaba alguna que otra mentira. Pero tras el accidente todo cambió. Todo cambió de una manera que en ese momento aún no comprendía, todo lo malo que tenía en mi carácter desapareció, y todo lo que mi abuela, la persona que me crio, me había inculcado floreció y potenció todo lo que vino después.

Se puede decir que el accidente fue el regalo más grande que me ha sucedido nunca. Sin duda ha sido lo más duro que he vivido, no se lo deseo a nadie y no creo que nadie, pese al resultado actual, lo quisiera vivir, pero ese hecho y todo lo que vino después han convertido la persona que soy hoy en día.

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2.- El accidente y los momentos inmediatamente posteriores tuvieron que ser los momentos más duros de tu vida…

Sin duda fueron unos momentos muy duros: verte a ti mismo, en el fondo de una piscina sin poder moverte, y pensar son tus últimos instantes de vida es muy duro. En ese momento no ves pasar tu vida por delante, como muchos dicen, o por lo menos en mi caso no fue así. Yo pensé en todas esas cosas que no había hecho por pereza, pensé en lo poco que había aprovechado la vida, e incluso pensé en el futuro que me podía esperar si me sacaban del fondo de esa piscina, porque no notaba ni una sola parte de mi cuerpo.

Mentiría si no dijera que en ese instante y durante un corto tiempo después quise morir, pero al final sacas fuerzas de donde no las tienes, y, con la ayuda de todos los que están a tu alrededor, comprendes que en realidad lo que quieres es vivir por encima de todo, pese al resultado poco alentador que puedas tener.

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3.- La mayoría de personas, nosotros incluidos, piensa (¡o pensaba!) que una tetraplejia es irreversible. Verte hacer lo que ahora haces parece un milagro. ¿Cómo pudo ser y cómo fue la recuperación?

Cualquier tipo de recuperación a nivel medular es un mundo, cada caso es único y particular, y la manera de evolucionar del paciente depende de muchos imponderables que no se pueden cuantificar o ni siquiera controlar. Además, las situaciones físicas, psicológicas y ambientales de cada persona influyen mucho en la dirección en la que remar. Mi caso en concreto fue una lesión medular muy alta, que afectó a las cervicales dos, cinco y seis, y pese a que en un primer momento me diagnosticaron una tetraplejia completa con pérdida de movilidad total, una vez que me operaron de urgencia a los tres días, y ver que no tenía seccionada la médula, me diagnosticaron una tetraplejia incompleta, hecho que abarcaba un gran abanico de posibilidades que iban desde no poder volver a moverme nunca a, quizás, de alguna manera, poder tener autonomía propia. En ningún podíamos imaginar que el resultado fuera el actual, resultado que se pudo dar por el trabajo en común y el esfuerzo de todos cada día durante años, pese a los fallos, a las negativas y a los hechos estipulados irreversibles. Porque al final lo único irreversible en la vida es la muerte.

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4.- ¿Qué ha significado el deporte para ti?

El deporte para mí fue la manera de recuperarme casi plenamente. En un primer momento y tras dos años de rehabilitación, comencé a realizar deporte porque mi estado de salud no era bueno: medía 1.75 y mi peso rondaba los 115 kilos, cualquier movimiento o pequeño esfuerzo que realizaba me resultaba muy difícil, y ya no solo por la falta de movilidad, sino por ese peso sin masa muscular. El deporte comenzó en ese momento a formar parte de mi vida, y, día a día, mes a mes, año a año, fijándome pequeñas metas dentro de grande objetivos, hizo que fuese mejorando y consiguiendo una forma física mejor.

Durante los siguiente años y partiendo de cero, comencé a practicar remo y tiro con arco hasta llegar a la élite, y de ahí me aventuré a retomar la bicicleta de montaña para acabar cruzando el desierto del Sahara o completar varios Ironman. Actualmente vengo de cruzar el desierto de Atacama, en Chile.

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5.- Vamos con tu reciente reto, cruzar el desierto de Atacama. ¿Qué tal la experiencia?

Sin temor a equivocarme, y a pesar de todas las pruebas que realicé, esta ha sido la más dura con diferencia. Tanto la climatología, como la altitud como el terreno hicieron que fuera una prueba mucho más dura de lo que pensábamos. Fue una carrera que nos cogió a todos de sorpresa, y, pese a que supimos adaptarnos y completar con buen ritmo cada etapa, al principio nos superó.

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6.- ¿Cómo te ha ayudado TwoNav en este reto?

En esta prueba, nos daban un roadbook y los tracks, y aunque nos advirtieron de que no debíamos abandonar las zonas marcadas que estaban bien delimitas y marcadas, sí nos explicaron que estaba permitido navegar siempre y cuando estuviéramos seguros de hacerlo, y así fue como en varias ocasiones, durante varios tramos, pudimos solventar pasos usando el Anima+ que de otra manera hubieran sido mucho más complicados de cruzar, y nos hubieran costado mucho más tiempo.

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7.- ¿Cuál es tu próximo gran reto?

Ahora mismo lo primero es descansar, porque aunque reconozco que no me gusta mucho, sé que es necesario para poder rendir de nuevo cuando me suba a la bicicleta, pero sí es cierto que ya tengo en mente competir en la Titan Tropic, una carrera que cruza la selva de Cuba. También tengo en mente volver al desierto. Sea como sea, sé que ahora debo centrarme en disfrutar con la bicicleta de montaña y aparcar el tema de los ironman, trail y ultratrail un tiempo.

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8.- ¿Quién es Víctor Tasende tras el accidente?

Soy sin duda la mejor versión de mí mismo. Todos siempre podemos mejorar y evolucionar siempre, no hay edad ni tiempo, todo es avanzar, y tras el accidente eliminé todo lo negativo que no me aportaba nada y me volqué en todo lo que tenía, todos los valores que mi abuela había inculcado en mí y que estaban ahí. Por ello, gracias a ella, soy hoy mi mejor versión.

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Alpinismo-montaña
Vista del Mont Blan

La cuna del alpinismo: el Mont Blanc

Si la ascensión al Mont Blanc es una de las más célebres en el mundo del alpinismo no es simplemente por tratarse del pico más alto de la Europa Occidental: es porque es una de las más majestuosas del continente y que todo amante de la montaña debería de hacer una vez en la vida. Hace unos días os dimos a conocer una de las rutas más frecuentes como mejor sabemos hacer: utilizando nuestro Land 8 para ofreceros una espectacular vista del recorrido en vuelo de pájaro. Hoy, os vamos a explicar algunas curiosidades sobre la cuna del alpinismo.

El Mont Blanc es el pico más alto de la cadena de los Alpes y, asimismo, el más alto de Europa, lo que le ha valido el sobrenombre de “El Techo de Europa”. Se sitúa a caballo entre el Departamento de Haute-Savoie, en Francia, y el valle de Aosta, en Italia (la frontera es motivo de controversia entre los dos países).  Para determinar la altitud precisa y cuantificar la evolución del mismo, expertos topógrafos ascienden periódicamente. La última medición conocida es 4808,73 metros.

La cumbre, objeto de fascinación en muchas obras culturales, ha representado durante siglos una meta para todo tipo de aventureros. La historia “humana” del Mont Blanc se remonta al 08 de agosto de 1786, cuando el Doctor Paccard, de 29 años y el cazador Jacques Balmat, de 24, fueron los primeros en llegar a la Cumbre del Mont Blanc, enfrentándose al reto que propuso Horace Bénédict de Saussure, el cual había ofrecido una cuantiosa recompensa al primer hombre que llegara a la cumbre. Esta ascensión marcaría el inicio del alpinismo y del montañismo. Los dos hombres tienen sus estatuas en una plaza en el centro de Chamonix.

Vista del Mont Blanc desde Chamonix

Hoy son muchos los alpinistas que frecuentan las rutas para subir al Mont Blanc, las cuales exigen una cuidadosa preparación. Y es que, sin duda alguna, la cima más alta de Europa ofrece uno de los más bellos paisajes de montaña del continente, con sus espléndidas vistas sobre los macizos del Jura, de Vosges y del Macizo Central, que maravillan a todo el que asciende. Quizás el Mont Blanc esté entre vuestros retos pendientes, como lo está entre muchos amantes de la montaña, o quizás lo estará desde hoy mismo. En cualquier caso, os volvemos a ofrecer el vuelo de pájaro que hemos preparado con Land 8 sobre la más emblemática ruta de ascenso a este impresionante pico, esperando que un día veáis la real con vuestros propios ojos. ¡Disfrutadla!

Ciclismo

Crónica de la Transcontinetal, por Carlos Mazón

Hace un tiempo os explicamos que nuestro embajador, Carlos Mazón, participaría en la Transcontinental Race, la mítica prueba que cruza Europa en 3.744km y sumando un desnivel positivo de 48.000m. Hoy nos trae una primera parte de su crónica y, confesamos, nos ha puesto la piel de gallina más de una vez. Sabemos que una carrera tan larga de autosuficiencia es durísima, pero, sinceramente, antes de leer este relato, había cosas que no podíamos imaginar. Enhorabuena, Carlos, después de leer esto vemos que tu increíble 3er puesto es sólo un extra, porque terminarla ya es una heroicidad.

Día 1: 645kms 4860m 16.800kcal

“La Transcontinental comienza el 29 de Julio en Geraardsbergen a las 22.00h, hora en la que más de 200 ciclistas tomamos parte de una carrera de 3.800 kms a través de Europa. Es un día de incertidumbre, se palpa en el ambiente el nerviosismo entre los corredores que nos vamos arremolinando en torno a la salida.Transcontinental

Salida. Tengo por delante 3.734 kms y 48.000 m.+ por delante. Aún no lo sé, pero tardaré 9 días 22 horas y 51 min. Tras un pequeño rodeo por Geraardsbergen toca la subida a Kapelmuur. Pensaba que la salida oficial se haría arriba, pero enseguida me doy cuenta de que se ha se ha dado, porque el grupo se estira. Iba relajado pensando en la estrategia, y en la ruta, en que me tocará confiar plenamente en mi track grabado en el Anima+, cuando entró en pánico. No lo dudo y arranco fuerte por el empedrado del Muur. Los de adelante han abierto hueco. No me parece razonable este esfuerzo a 240h vista, pero no me queda otro remedio. Aun así no abuso, pero el corazón se pone a mil por hora de todas formas, quizá por la rabia de no haber estado atento, o quizás por las ganas.

Corono despidiéndome a duras penas de mis amigos que me observan en las orillas de la carretera como tantos otros que se han acercado a ver el espectáculo. El ambiente es inmejorable.

Nada más coronar hay una pequeña bajada que me conozco bien por lo que ni toco el freno y sigo recuperando plazas. A la salida a la carretera, muchos andan con dudas, alguno gira a la derecha la mayoría vamos a la izquierda, alguno que se queda a mirar el GPS o a esperar a algún compañero. Primeros momentos de caos. Tengo claro que hay que seguir, que será una noche muy larga.

Mi estrategia es seguir hasta el Punto de Control 1 (CP 1). Hay 640kms y sería ideal hacerlos en 24h. Incluso podría avanzar un poco más antes de hacer noche. Rodaré sobre 32kms/h de media las primeras 3-4h, luego el terreno empieza a ser más quebrado y la media bajará.

Sobre las 3 y media de la mañana me quedo sin agua, y eso que salí con 2.5l. Voy mirando por las calles y plazas, pero nada. Empezamos bien, pienso. Al poco veo un chalet en el que están de fiesta, y no dudo en llamar al timbre con dos bidones en la mano. No oyen el timbre, pero la puerta está abierta; allá que voy. “No es América, no saldrá nadie con un rifle”, pienso con cierta sorna acordándome de la TransAm. Entro a la cocina y sale el chaval al cargo de la casa, bastante sorprendido. Tras una corta charla, nos hacemos un selfie y, ¡a seguir el camino!

Al alba, me empieza a entrar el sueño y, más por rutina que por otra cosa, decido tumbarme 10 min en una parada de autobús. Estas siestas son las más ricas. Mi intención es evitar los primeros rayos de sol, el momento más duro para mí, y encontrar el equilibrio entre parar muy poco y dormir lo suficiente. Este tipo decisiones son complicadas.

Nada más tumbarme oigo el sonido del cassete de un ciclista, el pulso sube. Un minuto antes de que suene la alarma, otro corredor que pasa. ¿¡Por qué!? Aún me quedaban unos segundos… Suspiro y, ¡al lío! Me ha venido bien el parón. Sé  que no voy el primero, pero estoy contento porque mi ritmo es bueno. No soy rápido, pero la distancia juega a mi favor.

La luz del día permite ver el campo lleno de colinas, quebrado, con molinos, sembrados y pequeños bosques.

Ahora, mirando el plano y el recorrido de los rivales, se ven generales más llanas y que resultan ser más rápidas pese a tener más kilómetros. A veces es complicado elegir la mejor ruta, elegir entre seguridad/tranquilidad/belleza o velocidad/aburrimiento/tráfico, suelen ir en ese combinado.

Transcontinental

El día se hace largo, y es que ya son muchas horas. Pasado el medio día me voy encontrando con más corredores a los que los paso con entusiasmo. Entre ellos, a Josh Ibbett,  en un pequeño repecho donde le vería poner pie a tierra. Por lo visto allí mismo dijo adiós. Es agradable y estimulante ir encontrándose con corredores, te mantiene “despierto” y el nivel de adrenalina alto. La tarde se hace larga, pero ver que voy entre los 10 primeros anima.

Ceno en Moulins, preciosa ciudad por cierto. Una pizza que me servirían en 5min, una gozada, lo justo para lavarme la cara y preparar las cosa para la noche. Me como la mitad y me llevo un trozo para luego.

Nada más salir me encuentro con otro corredor, Nelson Trees, callejeamos juntos y, nada más salir, voy abriendo hueco con la propia inercia del rodar. El trecho hasta Clermon-Ferrand que se me haría muy largo. Además, frente a mi tendría una gran tormenta que me acompañaría y mantendría entretenido contando segundos, mirando cómo evoluciona y pensando si me mojaría o no mientras cae la noche. Los últimos rayos de sol iluminan una gran masa oscura que no deja de escupir rayos. En cuanto me doy cuenta estoy rodando de noche y sobre suelo mojado, lo camiones me rocían de agua pulverizada al pasar.

La lógica pide parar. Bjorn Lenhard descansa allí, en una parada de bus. Es muy tentador, pero “aún pronto” dentro de mi estricto horario. No hago más que pensar que los de adelante se tienen que estar mojando. Yo tengo la esperanza de librarme, parece que la tormenta va hacia el este, y ya está pasando. Mientras se pueda sobrellevar el agua seguiré.

Llego al CP1 en 7º posición, apenas unos minutos antes de la media noche. Con la mente cansada y la fatiga de los 640kms, cojo una habitación para lavar  y secar la ropa. En el hotel no tienen periódicos para secar los zapatos, ni cena, ni nada para comer. Llevaba el trozo de pizza, que ceno por segunda vez antes de acostarme, tras casi 1 hora entre lavar y poner a secar todo (con ayuda del secador).

Día 2: 472 kms 4.520m 9.800 kcal

¡Me he dormido! No me desperté a las 5.30, como previsto, sino pasadas las 7.15. ¡Un drama! No me sabe del todo mal, porque necesitaba el descanso y en parte amortizar el hotel, así que trato de mantener la calma. Desayuno una lata de arroz y alguna barrita y me pongo a subir el Col de Ceyssat.Transcontinental

Con algo de rabia y las piernas pesadas comienzo la subida, me cuesta calentar. ¡Con las prisas ni he rellenado los bidones! Por suerte en una de las plazas hay una fuente en la que coger agua. El tramo final lo subo con más gracia.

La bajada es rápida y bajo el agua. Llega hasta Riom, donde paro a desayunar “en condiciones”. En la “boulangerie” compro croissants de 4 en 4, uno para el momento y el resto para los bolsillos. Me como el segundo nada más arrancar. A partir de aquí mantengo buen ritmo y prácticamente hago la mañana sin paradas.

Adelanto a Neil, que me sacaba más de 1h de ventaja. Me vuelve a coger más adelante, en Choralles, cuando desespero para que en un bar me sirvan un sándwich de jamón y queso por el cual tengo que esperar más de 40 min. ¡Una vergüenza! Y eso que otros clientes me ayudan a explicar a la camarera que estoy de carrera. Me comí ya el sándwich por el camino.

Parado no se descansa lo suficiente, es “innecesario”,  tiempo que hay que tratar de evitar en este tipo de prueba. Hay que procurar aprovechar las paradas para dormir que es como de verdad se descansa y regenera el cuerpo.

Mi objetivo para hoy es llegar a Berna. Sobre el papel debería llegar a la 1.30, pero con los varios retrasos mi nuevo objetivo es llegar hacia las 4. Sigo a buen ritmo sin ninguna parada, ni para lavarme los dientes, ni para descansar los pies.

Transcontinentaltrans6

En mi ruta dirección  Suiza atravieso un pequeño macizo coronado por un vello pueblo en el alto. Chateu-Cahlón. Empiezo a tener hambre y no encuentro un restaurante. En Mantrond donde pensaba cenar, no hay nada abierto. Toca seguir y mirando el mapa no parece que haya nada más en muchos kilómetros así que fuerzo un desvío a Campagnole (haciendo unos 4-5 km de más). Como regalo me encuentro un Mc Donals. Comida rápida y fácil de llevar. Me cojo 1 menú, 3 hamburguesas más y una ración extra de patatas. Los camareros flipan. 40€ de cena, a gusto.

Continuo ya de noche camino a Berna. La noche es fría, 13ºC y bajando, me paro a poner las perneras y el chaleco, hay que evitar cualquier riesgo de lesión.

A las 4 llego a Barna, la noche es muy húmeda. Me quedo en el hall de una empresa (el lunes es festivo en Suiza), así que pienso que no es mala opción, pero nada más asentarme se encienden las luces. Nadie aparece, pero veo que hay cámaras. Me traslado al parking que está al lado, con cubierta y protegido por un muro. Al de un buen rato se encienden otras luces auxiliares del parking. Ya me da igual, si quiere venir el de seguridad, que se moleste en acercarse y hablar.

Día 3: 236 kms 4.610m 7.500 kcal

A las 6.00 me despierto, apenas 2 horas de sueño, con lo que he reducido las 4.5h que tenía pensado hacer cada noche (a posteriori vi que fue una mala opción “forzar las paradas” o recortar las horas de sueño para recuperar terreno perdido). A las 6.30 estoy rodando tras comerme la segunda hamburguesa para desayunar. Mañana fresca, ciudad muerta, la cruzo sin apenas ver un alma.

Pese a ser festivo me encuentro un ultramarinos abierto, así que supone parada casi obligada. La obsesión de hoy es no quedarme sin comida. Hago acopio de plátanos, un par de manzanas y chocolate; barritas aún llevo. Sigo dirección al CP2, disfrutando de las vistas de Interlaken.

Aún ahora no sé muy bien porque, antes de acceder al CP2 me meto por una carretera secundaria que acaba siendo de tierra unos 3-4 kms antes de retomar la carretera. Pienso que si hice pasar el track por ahí es porque la general está prohibida, pero no parece ser así. ¿Error? No lo sé si no sabré, es lo que tiene autogestionarse la ruta y el no conocer las carreteras. Hay que seguir meticulosamente el track, ya que es todo lo que sé y todo lo que tengo, aunque esté atento a la carretera por si hay algún extra en forma de prohibición o de indicación para ciclistas.

Transcontinental

Antes de llegar al hotel del CP2 llamo para reservar un picknick, y pedir un bocadillo de tortilla francesa, tengo un antojo. Al llegar, tras sellar la “brevet card”, pregunto por mi picknik y, sorpresa, me tenían preparado una especie de desayuno, con leche, melón y bollos, ¡y mi tortilla! Pedí que me envolvieran para llevar. Lo mejor de todo es que me cobraron súper poco. Aprendida la lección: si se puede, llamar para reservar la comida y ganar tiempo.

Salir con la tripa llena por las duras rampas del Groβe Scheideg y con lluvia no es del todo grato. No acabo de encontrar el golpe de pedal y la subida se me hace muy dura. Me da la sensación de ir sin cadencia y de llevar las piernas agarrotadas, las rampas andarán sobre el 12% de media, con tramos al 15-17% fácilmente. No quiero perder tiempo pero me veo vacío de fuerzas. Tengo que parar un par de veces a oxigenar las piernas. Me resulta complicado asimilar porque no ando fino, pero es lo que hay (recortar dos horas y pico de sueño y descanso no es gratis).

La bajada es estrecha y botosa, con el suelo mojado y una línea de autobuses subiendo y bajando (parece increíble que quepa un autobús por allí). Bajo con bastante tensión que se va a cumulando en los brazos y en las manos, manos que no dejan de apretar el freno.

En el cruce con la general una gasolinera me sirve de refugio para descansar. Necesito recuperarme unos minutos. Creo que es de los momentos más duros de la carrera. Verme sin fuerzas, rodando a velocidades muy bajas durante mucho tiempo, por debajo de lo que debería ser.

Conforme se va ganando altura, pese a que la pendiente sea incluso mayor voy recuperando el ánimo. Las vistas mejoran y todo parece volver a rodar. Habré perdido en torno a hora y media en dos paradas respecto a lo que sería normal. Tampoco me ha cogido nadie, así que supongo que  los kilómetros nos están pasando factura a todos.

Transcontinetal

Nada más coronar un fuerte viento que dificulta trazar las primeras herraduras. Cuesta mantener la concentración frente a semejantes paisajes. Es tiempo de hacer fotos y ponerse nostálgico recordando cómo en 2011 descendí por el Furkapass. El Furkapass es mucho más constante y se me hace más llevadero. No voy del todo fino pero subo a gusto. La bajada es eterna. Da hasta vértigo ver como se continúa descendiendo curva tras curva en algunos tramos con bastante pendiente. Camino de Andermatt me vuelvo a encontrar flojo, entumecido por el frío de la  bajada algo pese a ir bien protegido.

Es un poco pronto para cenar, prefiero usar la cena para evitarme la puesta de sol. Pero es el último pueblo grande en muchos kilómetros y un italiano llama a la puerta de mi estómago hambriento de pasta. Pasta y cerveza. Me entra mejor la cerveza que la pasta, que parece no acabar de asentar. Me tomo casi una hora para comer. No sé por qué me da la sensación de no estar asimilando la comida, así que tomarme un tiempo para reposar me parece sensato. Se hace duro, tener la sensación de ir vacío de comer y no acabar de recuperar. No llega a ser una pájara como tal, pero desde luego que no es tan bonito como decir que me tomo un gel y los músculos recobran su energía.

Sigo cuesta arriba, camino de Oberal Pass. Me entretengo contando los metros horas que asciendo. Arriba, un faro con luz roja ilumina un alargado lago flanqueado por montañas. Me vuelvo a abrigar bien y continúo cuesta abajo. Tras unos 10 kms de fuerte bajada, la carretera continúa siempre picando para abajo al menos los siguientes 60 kms. ¡A disfrutar! En Ilnz haré noche pasadas las 12 y media de la noche.

Día 4: 345 kms 6.040m 11.800 kcal

Duermo en el porche de un supermercado. Pese a desvelarme con la visita de un par de repartidores de madrugada, descanso bien. No hace frío ni hay mucha humedad. Duermo hasta las 5.

Antes de que amanezca ya estoy en la bici (5.45), abrigado (quizá más de la cuenta) en espera de que con el aire y la ropa húmeda por el sudor del día anterior no me hagan quedarme frío. La salida es en ligera subida por lo que se rueda a gusto. Esta es una etapa de transición en busca de los Dolomitas. Mi intención es hacer noche en Alleghe CP-3. Para ello tendré que empezar atacando el Abula Pass, más de 30 kms de subi con uno 1100m de desnivel en 17kms y  920m en los últimos 13.

El comienzo es quebrado, remontando un valle, con sus descansillos. En los ultimos 9 solo hay un descanso claro a la altura de un lago. En general es bastante constante, en torno al 8%-9%. Para mi desarrollo (34×32) es el límite de pendiente para llevar una cadencia cómoda y poder jugar con las diferentes coronas. Más de eso toca apretar el culo o disminuir la cadencia lo que al final acaba suponiendo desgaste. Por suerte, en el tramo más duro me encuentro con un cicloturista que me serviría de referencia para mantener el ritmo.

El collado es una especie de altiplano con un par de kilómetros prácticamente llanos antes de comenzar el descenso. La bajada es muy rápida, llego a coger los 80kms/h. Continúo 20kms valle abajo dirección Zernez, donde paro comer y me encuentro con Björn Lenhard.

Transcontinetal

El perfil continúa descendente hasta Merano. Prácticamente 100 kms siempre picando para abajo. Conforme se desciende por el valle la temperatura aumenta,  ya cerca de Merano los 18ºC se convierten en 32ºC la sensación es de bochorno.

A unos 35 kms de Merano aparece el primero de varios túneles con señal de prohibición para bicicletas. Tocará tomar varios rodeos por la carretera antigua que atraviesa las comarcas para evitar atravesar los túneles. La densidad de tráfico de la general es insufrible, con camiones y sin arcén.

De Merano a Bolzano otro tramo llano, por una carretera más secundaria y prácticementa llana. Aquí me desviaré al norte, en busca de La marmolada y el Paso Val Gardena, tratando de ahorrar algún metro de desnivel o carreteras muy sinuosas y secundarias.

En Babiano comienza la subida a Val Gardena: 1500m en 35kms de subida. Pasado un primer tramo duro, en Ullrich paro a cenar. Dos pizzas y un plato de pasta. No podría con la segunda pizza que me meto como puedo en la mochila para tener para luego. Pararé a las 2 de la mañana o 2.30 y retomaré a las 6-6.30  con energías para la subida al Paso Giau.

El Passo Gardena no me resulta duro, se hace fácil. La luz de la dinamo “marea” un poco con el movimiento del manillar, un vaivén que no ayuda a mantener la cordura, por lo que la sustituyo por la frontal. No lo había probado nunca, pero me resulta más cómodo.

De noche se rueda más despacio, se incrementan las paradas por sueño, molestias, frío, cansancio. En general son más “pesadilla” que otra cosa. Es difícil valorar cuanto se gana yendo despacio o descansando mejor y recuperarlo al día siguiente. Creo que sería interesante poder medirlo.

En el collado de Gardena, 9C, descanso otros 10min para asegurar la bajada. Bajando, el track me lleva por una variante más al oeste, donde se suponía mejor. Pero un cartel de carretera cortada me hace detenerme a mirar la alternativa. Es una carretera entre caseríos, aparece en el GPS y no parece muy mala. Salen más kms pero ya que estoy aquí, no quiero deshacer los 500m de bajada que ya he hecho. Pero hubiera sido lo mejor… La carretera vuelve a la general por la que iba y, un par de kms más adelante, un túnel en obras y completamente vallado. No se puede pasar ni bordear. No hay alternativa. Tras cagarme en todo retomo el rumbo de vuelta, y vuelvo por la carretera más directa pese a tener dudas de si también estaría cortada o no. Al final 15kms y 380m de propina. 1h perdida.

Son prácticamente a las 3 y media de la mañana y sigo dando vueltas, pasado el desvío antes de acabar de descender a Alleghe, atravesando un pinar y notar la sequedad y calor del mismo, me paro en una casa de madera destinada a las herramientas de labor. No es el mejor sitio pero está apartado de la carretera, tiene techo y parece bastante seco. No quiero llegar de día a Alleghe y encontrarme con la humedad del lago y el rocío.

Programo la alarma para 2h más tarde y sigo restándome horas de sueño. Mañana sí o sí dormiré 4.5h.”

Por Carlos Mazón.

Este es una versión reducida de la primera parte de la crónica sobre la Transcontinental. La versión completa podréis leerla aquí.

 

Noticias, Tutoriales
Experiencia 360 outdoor, twonav

¡Experiencia outdoor 360º, ahora para ciclistas!

Como recordaréis, la semana pasada presentamos un vídeo de nuestros compañeros de Rutas Pirineos en el que nos mostraban un breve tutorial de una experiencia TwoNav 360º, es decir, un experiencia outdoor completa de principio a fin utilizando todas nuestras tecnologías. Visto el éxito del mismo, os hemos preparado un contenido muy interesante que iremos presentando durante las próximas semanas, para que, sea cual sea vuestro deporte outdoor, podáis sacarle al máximo partido antes, durante y después de la práctica.

Experiencia 360 outdoor, ciclismo mountain bike

Hace unos días, TwoNav y Rutas Pirineos os explicamos paso a paso como hacer de vuestra práctica de senderismo una experiencia completísima. Pues ahora es el turno de aquellos que os decantéis por el ciclismo, tanto en mountain-bike como en bici de carretera. Si bien habrá puntos en común, hay ciertas funcionalidades que se explotan en una modalidad pero apenas en otra, y por eso hemos querido contar con dos de nuestros más profesionales embajadores, los cuales además tiene muchas tablas en el manejo de toda la tecnología de TwoNav: Pau Zamora y Melcior Mauri.

Cada uno de ellos ha preparado un tutorial que sigue la misma línea que los de Rutas Pirineos: primero nos explican cómo preparar una salida con Land 8, luego cómo a transferirla a su Anima+, después sacan a relucir algunas de las funcionalidades más interesantes de las que se pueden servir sobre la marcha y, por último, hacen un exhaustivo análisis posterior de la salida. Cada uno de ellos ha hecho especial hincapié en aquellas funciones que le son más útiles o, simplemente, que les gustan más, y es que esta experiencia completa tiene muchísimos posibilidades. Por eso veréis que los vídeos tocan algunos temas distintos que os pueden interesar más o menos.

experiencia outdoor 360, ciclismo carretera

Cada uno de ellos lo hemos dividido en tres partes, las tres fases principales de la experiencia TwoNav 360º: PREPARA, TRANSFIERE, ANALIZA. Durante las próximas semanas y a través de nuestro Facebook, os iremos presentando cada uno de estos fragmentos en los que esta experiencia se lleva a la práctica. Sea cual sea vuestra modalidad, os aconsejamos verlos todos, pues cada uno de nosotros es distinto pero todos buscamos lo mismo: una aventura a medida.