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Nueva ruta de BTT por Rutabike

Núcleos que hablan de otros tiempos: Montmagastre, Sant Cristòfol de la Donzell y Comiols.

“La ruta que os proponemos, sin lugar a dudas, gustará a los viajeros ávidos de soledad, aventura y descubrimiento. Un viaje por un territorio fronterizo de la época de la reconquista que no dejará indiferente a nadie, lleno de emociones, de historia y de extensas y bellas panorámicas.

 

Aquí empieza el Prepirineo de Lleida, un territorio de transición entre la llanura que se ensarta hacia las montañas y los valles del Pirineo catalán occidental, definido por un relevo accidentado, roto y emboscado, de valles profundos y abruptos donde la huella humana se ha ido desvaneciendo con el tiempo.

 

Un espacio salpicado de antiguas parroquias, pueblos, caseríos y masías víctimas del inexorable paso del tiempo que las traga lenta pero persistentemente. Una zona cargada de historia y punto estratégico fundamental del Condado de Urgell, tierra de conquista y reconquista.

 

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Descubriréis el cerro de Montmagastre, una pirámide majestuosa de 762 metros que se puede ver desde muy lejos y desde muchos puntos. Coronado por el antiguo castillo y la iglesia de Sant Miquel, el nombre de Montmagastre proviene del latín “*Mamma-Castre”, que significa castillo en forma de pecho, haciendo clara referencia a la singular orografía del cerro. Montmagastre fue uno de los referentes más importantes a la Edad Media, quizás el castillo más mencionado cuando se habla de las gestas y batallas que se sucedieron en la lucha por la Reconquista. Del castillo queda muy poca cosa, aparte de un montón de escombros y algunos muros de lo que debía de ser una torre circular y un recinto cuadrangular, y la iglesia, en estado lamentable, presenta unas estructuras con un proceso constructivo complejo

 

Un ejemplo de despoblamiento lo encontramos en Sant Cristòfol de la Donzell, un pequeño núcleo de casas en ruinas que rodean la iglesia románica de Sant Jaume. Aunque prácticamente en escombros, conserva suficientes elementos para captar la calidad arquitectónica original, planteada con una gran ambición.

 

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Y la joya final de la ruta, el asentamiento de Comiols. Los restos de esta población se levantan en plena soledad y encima de un serrado estrecho y rocoso a 950 m de altitud y orientado hacia mediodía, con la iglesia románica de Sant Romà y los restos del famoso castillo de Comiols. A ambos lados de este promontorio rocoso y alargado hay sendos escarpadas. Esta singular orografía, típica del territorio por donde pedaleamos, hace que se considere el castillo de Comiols como la última fortaleza que desde Cardona separaba la Cataluña carolingia del mundo musulmán. “

 

Por Josep Mª Compaño (rutabike.com)

 

En definitiva, si os gusta explorar nuevos caminos, cercados de paisajes singulares y cargados de historia, pedaleando por espacios aislados, tenéis que poner esta ruta en vuestra agenda.

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Vuelta al Moixeró sin pagar peaje

He aquí una ruta exigente e indispensable para los amantes de la bicicleta de montaña, con todos los ingredientes para acontecer una clásica: rodea completamente la Sierra del Moixeró, frontera natural y política entre el Berguedà y la Cerdaña, que nos permite conocer las dos vertientes de esta sierra, orográficamente muy diferentes.

 

La sierra del Moixeró

La sierra del Moixeró, asociada a la majestuosa Sierra del Cadí para formar el Parque Natural al cual dan nombre, es una unidad de relevo con suficiente entidad y personalidad para sorprender agradablemente al viajero. Muchos son los que la atraviesan a diario y, especialmente los fines de semana, por el conocido túnel del Cadí, sin saber que realmente la perforación que une las dos comarcas atraviesa por la base de la emblemática cumbre de Penyes Altes del Moixeró. Probablemente la grandiosidad de la Sierra del Cadí ha hecho que este túnel no se llamase, como parecería más razonable, Túnel del Moixeró.

 

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Un poco de historia

Los pasos naturales del Moixeró han sido desde siempre una fuente de intercambio social y económico entre ambas comarcas. En épocas de carencias eran también el “modus vivendi” de muchos ciudadanos del Alt Berguedà, que se convirtieron en contrabandistas, para algunos un oficio ilegal, pero para nada mal visto (e incluso carismático) entre los aldeanos de ambas comarcas. De los diferentes pasos por los cuales se pasaban mercancías provenientes de Andorra o Francia a través del Moixeró, dos de ellos, el Coll de Pendís y el Coll de Pal, se pueden hacer en bicicleta de montaña a pesar de los abruptos relevos que definen la vertiente sur de la sierra en comparación a la vertiente norte, en general más suave y amable. Por el Coll de Pendís pasaba el antiguo camino real que, ensartándose por el desfiladero de Els Empedrats, constituía la puerta de acceso a la Cerdaña mucho antes de existir la Collada de Toses.

 

El Moixeró, unos paisajes sin igual

Por otro lado, la ruta es excelente a nivel paisajístico. Desde los diferentes miradores naturales que nos ofrece el trayecto, algunos de ellos adaptados para personas con movilidad reducida, se disfruta de impresionantes panorámicas que se despliegan a ambos lados de la sierra. Pedaleando por la vertiente norte, las imágenes que se alcanzan van desde la impresionante verticalidad de las paredes de la sierra del Cadí que parecen venirse encima nuestro, hasta el macizo montañoso formado por las cumbres de Munturull, la Tossa Plana de Lles y el Puigpedrós. Y si el día es bastante claro, se divisan lejanos los picos del Parque Nacional de Aigüestortes y Estanque de Sant Maurici. Por la vertiente sur pedaleamos bajo las abruptas masas rocosas que se descuelgan de Penyes Altes y la Tossa d’Alp. Pasado el refugio de Despensa las panorámicas se abren exponencialmente dejando a la vista las sierras pre-pirenaicas del Berguedà. Frente a nosotros desfilan ordenadamente el Catllaràs, el valle del Llobregat, Rasos de Peguera, el Port del Compte, el Pedraforca y la cumbre más oriental del Cadí, el Comabona.

 

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Una maravilla para el ciclista de montaña

También el ciclista de alta montaña sabrá apreciar la variedad de caminos y los diferentes entornos por donde se desarrollan. Desde pistas buenas que transitan por frondosos bosques donde lo importante es mantener la cadencia en senderos técnicos que siguen las trazas de antiguos caminos que transitan por lugares imposibles y salvajes. Difícilmente se olvidará el antiguo camino que sube serpenteando por la cara sur desde la casa d’Escriu al refugio de Sant Jordi, o la fugaz bajada hacia Grèixer, tras una intensa subida por un frondoso y húmedo hayedo cuyos árboles crecen en vertiginosa verticalidad sobre un terreno teñido de rojo intenso. Momentos imborrables que quedarán por siempre jamás más anclados en nuestro cerebro. Placeres inconmensurables que sólo se pueden disfrutar encima la bicicleta a pesar del esfuerzo que supone llevarlos a cabo.

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El Puigllançada y la Tossa. Dos cumbres en BTT desde la Molina. Por Rutabike.

El Puigllançada (2.409 m.), una de las 100 cimas emblemáticas de Cataluña según el ICC, y la Tossa de Alp (2.533 m.), con su punto culminante en el Pedró del QuatreBatlles (no confundir con la cima del mismo nombre de Port del Compte), se encuentran en el extremo occidental del Parque Natural del Cadí-Moixeró, dos esplendidos miradores en la cresta fronteriza entre el Berguedà y la Cerdanya.

Estas dos cimas que forman parte de la Red Geodésica de Cataluña confluyen en Coll de Pal, un paso de alta montaña que conecta el municipio de Bagà con los de la Molina y Masella. Las dos montañas son sobradamente conocidas por la mayoría de esquiadores que practican este deporte de invierno en la Cerdanya, comarca de segunda residencia de muchos barceloneses, muy frecuentada en esa época del año cuando la nieve tapiza sus laderas y los telesillas arrojan un flujo constante de esquiadoresmuy cerca de las cumbres.

 

Pero una cosa es llegar a la cúspide con un telesilla y otra muy diferente es hacerlo encima de la bicicleta. Las percepciones del paisaje son muy diferentes. El esfuerzo de cada pedalada invertida arañando metros a la montaña multiplican exponencialmente la sensibilidad con que interiorizamos el entorno inmediato. Un sentimiento ancestral y primigenio se apodera de ti y te arraiga al medio. Y realmente el paisaje que se domina desde las dos cumbres no es fútil. Pedalearemos en un clásico entorno de alta montaña caracterizado por sinuosos prados que contrastan con relieves más abruptos, gozando de un extenso territorio que se pierde en la distancia porque la mirada no alcanza más allá. Los que conocen el territorio que rodea los dos picos probablemente han visualizado inmediatamente los relieves más cercanos y conocidos como el Puigmal, el Pedraforca o la Serra del Cadí, por nombrar algunos.

Ambas rutas tienen tramos de excepcional belleza. Subiendo al Puigllançada, antes de iniciar la ascensión pura y dura hacia su cumbre, rodamos por el magnífico Pla de Anyella, una llanura alta alfombrada de verdes pastos cerrada por crestas de suaves relieves, abarrotado de miles de cabezas de ganado: vacas, caballos, ovejas y cabras, que aprovechan los brotes de hierba fresca desde la primavera hasta principios de otoño. Un paraje que, quizás con el Valle de Àssua en el Pallars, de los más bellos del Pre-pirineo catalán. Otra tramo abrumador para los amantes de los senderos de montaña es la travesía por el camino que enlaza la Tossa de Alp con Coll de Pal, una senda angosta y expuesta que flanquea la vertiente sur de la Serra de Comabella, una gran “pala”, lisa y de pendiente muy fuerte, casi vertical .

 

Compa

Las características de las dos ascensiones son en general, muy similares. Rampas duras que no mortales de firme irregular, tramos empinados que sólo usan los vehículos especiales que dan servicio a las pistas de esquí y que exigen técnica, tanto física como mental, para rodar sin empujar la bici hasta las proximidades de la cumbre. Afortunadamente no es un reto reservado sólo para expertos, al contrario, con un mínimo de fondo y técnica, ambos trayectos se pueden hacer perfectamente si sabemos dosificar las fuerzas descansando cuando estasflaquean. El objetivo es llegar arriba sin tener en cuenta el tiempo empleado. Una vez superados ​​los tramos más exigentes, ya con los objetivos a la vista, la pista se desliza mansamente hasta las cimas respectivas. Un último tramo de euforia contenida donde la combinación de un ritmo más pausado y el hecho de llegar arriba, lo hace muy placentero.

 

Una vez arriba la satisfacción es total. Es momento para la contemplación y el relajamiento. Una pausa sobradamente merecida dedicada a escrutar el mapa para interpretar la gran cantidad de relieves que se exhiben a nuestro alrededor.

El regreso al punto inicial de ambas rutas confluye en Coll de Pal, nexo de unión de las dos montañas. Ojo con la niebla en estos dos tramos ya que al no existir pista alguna nos podríamos fácilmente perder y complicarnos la vida. Un GPS con las rutas cargadas es muy conveniente en este tipo de situaciónes. Desde el la cima del Puigllançada bajamos hasta el paso, que tenemos 300 metros por debajo de nuestra posición, improvisando el camino dado que no hay ningún sendero o camino claramente definido. No es un descenso complicado que requiera excesiva técnica para salir airoso.

 

Compa

Respecto al tramo entre el refugio de Niu de l’Àguila en la Tossa d’Alp y el collado, hay que enfatizar qué es sencillamente extraordinario, de aquellos recorridos que marcan para siempre a los que practican el ciclismo de montaña. Se empieza bajando por un corto sendero muy técnico, con el trasfondo de las crestas vigorosas del Moixeró que amedrentan por el ambiente salvaje que rezuman, que nos deja a la Cabana de la Mena, una antigua barraca donde vivían los mineros que trabajaban en las minas de la Font de la Mena. Desde este punto vemos claramente la traza del sendero que nos ha de llevar a la Collada de Comafloriu y posteriormente a Coll de Pal. Un estrecho camino que flanquea el vertical barranco sur de la sierra de Comabella, una “pala” muy vertical que se parece a las paredes de un embudo y donde hay que estar alerta debido a su exposición. El sentido común aconseja que es mejor no afrontar tramos que sin ser técnicos nos podrían hacer perder el equilibrio. Este trayecto es impresionante: la verticalidad, hace que todo el camino se convierta en un gran balcón desde donde admirarla orografia del Alt Berguedà. Realmente fantástico.

El resto de la ruta, des de el collado al punto de inicio, es común a ambas propuestas, un puro trámite que nos permite repasar mentalmente los momentos intensamente vividos, que afortunadamente no son pocos.

Salud y pedal

Josep MªCompañó (Rutabike)

TrackPuigllançada

Track Tossa d’Alp

Ciclismo
Iniciacion

Volver a empezar: rutas asequibles para iniciarse en la BTT. Por Rutabike.

“La bicicleta está de moda. Afortunadamente esto es un buen síntoma. Cada vez hay mas ciclistas urbanos concienciados por una movilidad sostenible que apuestan por la bicicleta dejando el coche para trayectos largos. Los fines de semana, la montaña se llena de jinetes con dos ruedas ataviados con vivos colores que recorren pistas y senderos.Las clásicas competiciones ciclistas de verano como el Tour, el Giro o la Vuelta tienen más seguidores que nunca ya sea des de casa o in situ; aficionados que admiran las proezas de estos héroes que compenetrados perfectamente con sus máquinas se dejan la piel en puertos y descensos arrancando segundos en busca del liderazgo de la competición.

Aquí y allá se organizan eventos deportivos multitudinarios en los que la bicicleta de montaña es la protagonista. Ciclistas que buscan en estas pruebas, por lo general extremas, superar retos deportivos, autoafirmar su yo competitivo buscando su momento de gloria. Pruebas en que la velocidad es el principal valor que se mide. Bajar la propia marca individual recorriendocaminosque suman grandes desniveles en el mínimo tiempo posible. En definitiva, son carreras, pura competición.

 

 

Cuanta mas gente practique cualquier forma de ciclismo, antes socializaremos y entenderemos la importancia real de este transporte en el mundo actual. Sin embargo, esa percepción deportiva de la bicicleta, esa ecuación entre distancia y tiempo, puede echar para atrás a aquellos en los que la moda ha despertado los instintos primarios de cuando eran niños y la bici estaba indisolublemente asociada a la libertad que proporcionaba.

Seguramente entre estos futuros ciclistas, los que quieren volver a montar tras años de abstención, exista la idea extendida que la bicicleta es sólo para campeones. Rotundamente no, no hay nada mas falso que ese concepto. Si nos quedamos sólo con la parte deportiva perdemos la parte lúdica, la esencia misma de la bicicleta, aquella que te permite disfrutar de nuevo de las sensaciones íntimamente ligadas a la infancia.Aquella sensación del primer pedaleo, cuando la máquina respondía a nuestros deseos, con el paisaje moviéndose a nuestro alrededor y el viento en la cara nos hacia sentir grandes, pequeños héroes jugando con el equilibrio y la velocidad. Autónomos.

 

 

Si pensamos en la bicicleta en esos términos, priorizando la parte lúdica sobre la deportiva, volver a empezar se nos presenta asombrosamente sencillo. El tiempo invertido en un trayecto es relativo y no es lo mas importante. La meta no es llegar en el mínimo tiempo posible sino aprovechar el tiempo para generar una vivencia y una experiencia lúdica, en familia o con amigos. Con esta nueva perspectiva la bicicleta adquiere su autentica dimensión: un medio de transporte para viajar y descubrir. Palabras con una enorme carga existencial pues somos viajeros y curiosos por naturaleza.

En Rutabike encontrarás rutas de un extremo a otro de Cataluña donde trasladarse de un lugar a otro no es cansino sino una experiencia divertida y reconfortante. Todo depende de cómo se haga el trayecto. En la selección de rutas asequibles para todos que os ofrecemos el placer está por encima del reto deportivo. Rutas cortas con poco desnivel aptas para empezar sin presiones, rutas donde sin dejar de pedalear, no olvidemos que la bicicleta no se mueve sola,  no hay que exponer el cuerpo al límite. Rutas que el ritmo lo marca tu propio criterio y que te integran en el paisaje redescubriéndolo con una nueva mirada. Rutas saludables física y mentalmente.

 

 

Cada ruta dispone de fotografías que te acercan a la misma y de la correspondiente explicaciónpara seguir correctamente los itinerarios que te proponemos. La tecnología actual nos permite cargar fácilmente en un GPS los tracksy mapas de cada ruta y olvidarnos por completo de la orientación.Sin ser expertos podremos navegar por las llanuras extensas de la Depresión Central de Cataluña. Pedalear en primavera por los paisajes de la Segarra o Urgell, con sus campos de cereales vestidos de un verde intenso;un territorio salpicado de pequeños pueblos medievales que crecieron a los pies de un castillo feudal. O acercarse al Segrià y flotar entre sus paisajes horizontales llenos de luz y color, incluso en invierno con el encanto de la niebla cuando los difumina.

 

 

Pasear en otoño entre los viñedos del Alto Penedés cuando estos están en su máximo esplendor, cargados del preciado fruto y del coloreado follaje que recorre una gran gama de ocres. Adquirir nuevos conocimientos: ¿Sabes que es un “Pèlag”?, ¿Has visitado alguna vez el conjunto monumental románico de Sant Martí Sarroca, uno de los  mejor conservados del patrimonio arquitectónico? O simplemente descubrir  el magnífico monasterio de Santes Creus, una joya cisterciense recorriendo el Campo de Tarragona.

Acercarse en tren hasta la Plana de Vic y desde su capital, una ciudad de gran interés, diseñar tus propias rutas a medida y explorar el amplio territorio bajo su manto de influencia. Llegar en bicicleta al poblado íbero deL’Esquerda o remontar el Ter des de Roda a Manlleu admirando las antiguas fábricas textiles que en su tiempo generaron el modus vivendi de muchos einspiraron a poetas como Martí i Pol.

 

 

Y hablando de poblados iberos. Podemos acercarnos al Baix Empordà y rastrear las formas de vida de esta cultura que sedesprenden delas ruinas de la fortaleza de Ullastret,considerado actualmente como el poblado más grande de estas características en nuestro país.Descubrir a ritmo de pedalla Plana Empordanesa y sumergirnos en la historia de sus pueblecitosllenos de encanto y de claras reminiscencias medievales.

También en épocas de calor como las que se viven en verano podemos llevar a cabo actividades ciclo-turísticas incluyendo la planicie de la Cerdaña como destino, rodando por este llano situado a 1000 metros de altitud rodeados de las altas montañas. Si empezamos a primera hora de la mañana, con la fresca, el placer será mucho mas intenso.

Podemos dejarnos llevar por el ritmo pausado atravesando la gran llanura del Delta del Ebro, un espacio único en Cataluñay la zona húmeda más grande del país, un paraje de gran belleza que irreversiblemente nos seducirá. Podemos pedalear entre arrozales, aves y grandes extensiones de cielo, tierra y agua que se pierden en el infinito.

 

 

Y más adelante, cuando estemos mas familiarizados con la bicicleta, es muy probable que nos decidamospor un viaje de varios días cargando con el equipaje y con la bicicleta cómo único medio de transporte. Travesías de pequeño formato que podemos adaptar a nuestro ritmo descubriendo el auténtico placer de viajar en bicicleta, saboreando cada momento sin necesidad de ser un “campeón” pero sí sintiéndonos como tales.

Con el tiempo ganaremos en confianza física y mental, ambas necesarias para llevar a cabo con éxito salidas más exigentes. No tengáis miedo de volver a empezar. Salid i disfrutad, dejaos llevar y el espíritu de la bicicleta enraizará nuevamente en cada uno, sin esfuerzo, sin problemas.”

Tracks para volver a empezar

Josep M. Compañó (Rutabike)

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Transfronteriza

Desmitificando las fronteras: BTT sin límites. Por Rutabike

Hay espacios que se encuentran en tierra de nadie. Espacios que separan físicamente territorios, personas, culturas… Franjas estrechas que se expanden por el territorio hasta que confluyen en una nueva franja que a la vez limita con otras y así hasta que se vuelve a cerrar el círculo. Vivimos en un mundo finito separado por franjas virtuales que incluso se prolongan mar adentro. Hablamos de las fronteras.

Antes del sentido de la propiedad, el hombre, por naturaleza nómada, se desplazaba libremente por el territorio. Las fronteras naturales que encontraban eran los ríos, las grandes cordilleras o el mar, pero hábiles como somos, el hombre encontró la manera de flanquearlos y, desde el continente africano, se desplegó por todos los rincones del planeta. Se asentaba en un lugar e involuntariamente lo tomaba en propiedad como hacen los animales que marcan territorio por una cuestión de supervivencia. Hasta aquí se puede decir que no hemos evolucionado mucho y el instinto nos hace cerrar las fronteras o construir muros para retener a los no deseados.

 

Transfronteriza

Si has llegado hasta aquí probablemente tengas en tu ADN la esencia de aquellos primeros viajeros que exploraban el mundo, no sólo por un instinto de supervivencia, sino también por el afán de aventura y descubrimiento. A pesar de que prácticamente ya no quedan lugares para explorar y todo el territorio ha sido ocupado y delimitado, si que podemos aún movernos libremente con nuestras monturas entre estos espacios de nadie -no lugares- y traspasarlos como si fuésemos niños malos.

En la treintena de propuestas transfronterizas que te ofrecemos en territorio catalán descubrirás que las fronteras no son sólo espacios físicos baldíos sino que detrás hay multitud de historias diferentes: historias de huida, de reencuentro, de contrabando, de amor… También descubrirás que no hay fronteras y que el único límite físico nos lo impone el espacio exterior, pero esto tampoco será siempre así.

La mayoría de las rutas propuestas transgreden las fronteras de los Pirineos, las barreras naturales entre la Cataluña Norte y la Cataluña Sur. Sin embargo, aunque este línea esté claramente definida sobre el mapa separando territorios a nivel administrativo, viajando en bicicleta te das cuenta que simplemente cambias de valle y que las afinidades entre vecinos fronterizos son demasiadas como para establecer diferencias importantes.

Transfronteriza

Con las rutas transfronterizas de rutabike podrás pedalear por los caminos que recorrían los contrabandistas entre Andorra y Cataluña intentando evitar la Guardia Civil, te acercarás a la historia del final de la Guerra Civil rodando por los Caminos de la Retirada, los mismos caminos que usaron el president Companys, el presidente de la República Manuel Azaña, el Lehendakari vasco José Antonio Agirre Lekube y todos aquellos que pudieron del bando republicano; pasos de montaña que recuerdan la historia de unos hombres vencidos por la fuerza de las armas que tuvieron que desplazarse de su lugar de origen para sobrevivir a la barbarie.

No resistirás la tentación de rehacer el “Chemin de la Libertéque”, camino que Walter Benjamin recorrió huyendo del nazismo buscando la salvación, lo que desgraciadamente no llegó. Podrás viajar por la Cerdanya sin ni notar que traspasas líneas imaginarias, incluso visitar pueblos como Llívia, una isla catalana dentro del estado francés.

Probablemente si viajas en bici con la mente abierta te interesará hacer la travesía de Perpinyà a Figueres, un proyecto artístico llamadoMarges i Fronteresdonde caminantes de cada ciudad se encontraron en el Puig Neulós, un punto de encuentro fronterizo entre vecinos de ambos lados que convertían esta línea divisoria en un espacio más amplio, capaz de generar oportunidades entre las personas y el territorio.

Transfronteriza

Puedes pasearte por los límites fronterizos sólo subiendo al Puigmal desde un lado u otro de la frontera, navegar a los pies del Comabona, o moverte por el Canigó sin tener nunca la sensación de ser extranjero. Y si vas a la otra punta de Cataluña, no dejes de pedalear por los Ports de Beseit, un macizo muy interesante para la BTT, intentando adivinar realmente donde te encuentras, fácil de saber si subes al Tossal del Rei, punto limítrofe de tres comunidades autónomas y espectacular mirador de todo el macizo.

Y finalmente, si eres de los que les gusta viajar no te pierdas la travesía Zuric-Barcelona. De los Alpes al Pirineo saltando de un país a otro sin pasar por la aduana. Estés interesado o no en el conocimiento que desprenden los caminos que recorres sobre la bicicleta, te invitamos a cargar en el GPS alguna de estas rutas “transgresoras” con los límites: el paisaje lo tienes asegurado, la sensación de sentirte libre, ¡también!

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Sal, pedalea y disfruta

Josep M. Compañó (Rutabike)

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Rutabike y Land 8.2

En verano más que nunca, viajar en bicicleta es un placer. Bien lo saben nuestros expertos colaboradores de Rutabike, que llevan más de 10 recorriendo en bici equipados solamente por lo que cabe en sus alforjas, sin ningún coche de asistencia. En su portal ofrecen rutas y travesías por toda Europa trabajadas con un apurado criterio editorial. Os haréis una idea, entonces, de cómo de importante es para ellos la nueva versión de Land 8.2.

Rutabike es una asociación sin ánimo de lucro creada para impulsar y fomentar el cicloturismo y la movilidad sostenible, recuperando vías de comunicación libres de tráfico motorizado como actividad lúdica y, en ningún caso, competitiva. Para llevar a cabo esta gran y costosa labor que tanto nos facilita la actividad a los amantes del turismo en bicicleta, Land 8.2 es una herramienta indispensable:

 

Si te animas a hacer la travesía que propone Rutabike, no olvides que tenemos nuevos mapas de la zona Dolomites pinchando aquí

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La cima del Balandrau en bicicleta, por Rutabike

Cuando decimos  “hemos hecho cumbre” quiere decir que hemos alcanzado el punto más alto de una montaña. Hacerlo sobre una bicicleta, con las dificultades que ello conlleva, más si el pico en cuestión tiene los atributos físicos característicos de una cumbre de alta montaña pirenaica, como en este caso el Balandrau, supone uno de los grandes placeres del biker de espíritu montañero, un tipo de ciclista que lo hace no sólo por un mero reto deportivo, sino por el puro placer de la aventura y porque “hacer cumbre” también implica descubrimiento y conocimiento, tanto del territorio como de uno mismo.

El Balandrau es una montaña de 2.585 metros del Parque Natural de las Cabeceras del Ter y del Freser, situada en la sierra que separa los valles de Ribes y Camprodon, entre los municipios de Queralbs y Vilallonga de Ter.

El inicio de la ascensión es el pueblo de Serrat, un pequeño núcleo en el valle del Freser perteneciente al municipio de Queralbs. Esta ascensión se puede hacer montado en la bicicleta prácticamente hasta el Coll dels Trespics, en la cota 2.400. A partir de aquí hay que empujar la bici prácticamente hasta la cima, aunque hay un tramo intermedio donde podemos pedalear en un entorno totalmente salvaje y agreste, que convierte cada vuelta de biela en una experiencia totalmente placentera y revitalizadora.

Balandrau

El retorno al punto de salida es un descenso trialero exigente de aproximadamente 1.000 metros. Sin necesidad de bajar de la bicicleta, realizamos un primer tramo improvisando el trayecto sobre la marcha, navegando entre prados y bosques de alta montaña de considerable pendiente. Hacia el final descendemos por un sendero de firme irregular bien señalizado.

Descripción del itinerario: el Balandrau en mountain-bike

Salimos del pueblo de Serrat por un antiguo camino de herradura que baja hasta el río. Al otro lado, tras un corto tramo a pie, continuamos por un camino que transita por un frondoso bosque y que enlaza con la pista que conecta a través del Coll de Meianell los pueblos de Ribes de Freser con Tregurà. Un trayecto que se eleva gradualmente sobre el valle y nos permite mantener una cómoda cadencia de pedaleo hasta el collado. Si al ritmo constante añadimos las magníficas panorámicas del territorio que nos rodea, la subida se hace realmente amable. Cabe destacar, entre otras vistas, la de la Sierra Cavallera, con su cima principal, el Taga, a los pies del qual descansa el apacible pueblo de Pardines.IMG_5966

Desde el collado vemos no muy lejano el Balandrau y podemos intuir el trayecto para subir a la cumbre.  Nos concedemos una tregua después de la larga ascención para disfrutar del entorno antes de atacar la cima. Las redondeadas laderas de un verde perenne entre el Puig Cerverís y la cima de Mont-roig se llenan en verano de grandes rebaños de ganado que, cumpliendo con el ritual anual, han trashumado desde los valles a las montañas para aprovechar mejor los frescos y abundantes pastos. Una bucólica imagen que acompañada del ir y venir del sonido de los cencerros perdiendose en la lejanía invitan a la distensión.Balandrau

Continuamos de llano perfilando la cabecera del valle de Tregurà y, pasado el cauce de las aguas que bajan de la Coma de Fontlletera, tomamos un sendero que recorre una pista abandonada. Conectamos con el viejo camino del refugio de Coma de Vaca, al otro lado del Coll de Trespics. El trayecto no es tan exigente como cabría suponer, teniendo en cuenta que nos permite llegar montados pràcticamente hasta el mismo collado, a 2.400 metros.

Hasta la cumbre quedan menos de 200 metros de desnivel. Aunque hay que empujar la bicicleta prácticamente durante todo el recorrido por un sendero trillado, hay una pequeña y atractiva excepción pedaleando por el collado que separa las cimas del Trespics y el Balandrau, rodando en un ambiente impresionante de belleza extrema por la parte alta de el valle de Coma de Vaca, cerrada por cimas que se acercan a los 2.900 metros. Pirineo en estado puro encima de la bicicleta, realmente apasionante.Balandrau

El descenso desde la cumbre hasta Serrat, siguiendo la cresta de l’Atalaiador es exigente. No encontramos ningún camino hasta el Pla d’Anyella y para llegar hay que improvisar el recorrido, primero entre prados y firme rocoso y más abajo, buscando senderos entre el bosque. Este tramo puede ser arriesgado en el caso que se gire niebla ya que en el Pirineo los cambios repentinos son frecuentes en verano, un buen GPS, como el Anima+, y el track que puedes encontrar en rutabike facilitarán la orientación y el camino a seguir en caso de imprevistos. Al Pla dels Anyells llega la pista que sube desde el Refugio de Arola, por donde continuamos bajando hasta encontrar el sendero, señalizado con hitos, que nos permitirán llegar a Serrat.