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Carlos Mazón participará en la Transcontinental 2016 con TwoNav

A sus 29 años recién cumplidos, Carlos Mazón ha acumulado más aventuras que muchos en toda una vida. Este recorrido tan pequeño en tiempo como grande en experiencias podría haberlo dotado de una cierta pedantería, conocedor de mundo que es, pero, sorprendentemente, su entusiasmo es el de un niño y su sencillez conmovedora. Ha sido irresistible para TwoNav el decidir apoyarlo en un 2016 cuyo calendario ya ha llenado de sueños por cumplir.

 

Quién es Carlos Mazón y en qué consiste Biziosona

Carlos Mazón es ingeniero mecánico y fotógrafo, natural de Bilbao y amante -o “militante”- de la bicicleta como medio de transporte. En su foto de presentación de Facebook lo vemos sobre su sencillísima bicicleta de carretera, por la que no habrá pagado más de 300 o 400 euros, unas clásicas zapatillas streetwear, el casco ligeramente “echado” hacia atrás sobre una visera algo retro, ropa de calle y gafas de pasta. Una carta de presentación casi del todo normal. Sería la imagen del típico ciclista urbano si no fuera por las alforjas enganchadas a su portamaletas; sería el típico ciclista urbano si se hubiera dedicado a descubrir en bici su ciudad, y no medio mundo, de esa misma guisa y con lo puesto. Su proyecto se llama “Biziosona”, un juego de palabras que funciona en Euskera porque puede traducirse como “bici muy buena” y “vida muy buena”, y no se trata más que de sus ganas de recorrer el mundo y de que su experiencia, todo lo aprendido y vivido, sirva no sólo para un enriquecimiento propio, sino para el de todos los que le rodean -en su blog termina su presentación animando a que le preguntemos sobre mecánica, viajes, bicicletas…-.

El nacimiento de una pasión

Empezó a andar en bici a la edad de 20 años y con el simple afán de moverse por su ciudad de una forma sostenible, de aportar su pequeño granito de arena en convertir su Bilbao natal en una ciudad más amable. Pero cuando un espíritu aventurero y vehemente acaricia por primera vez lo que será su verdadera pasión, ya no hay quien lo pare. Bilbao se le quedó pequeño y se lanzó a descubrir, sobre su montura de dos ruedas, los pueblos de los alrededores. Disfrutaba como un loco. Cada vez fue ampliando más sus horizontes y, naturalmente, su preparación física, que la técnica, siempre que cumpliera un mínimo, nunca estuvo entre sus prioridades. En 2011 realizó su primer viaje fuera de España: nada menos que 3300 km por Europa, pasando por Bélgica, Francia y Alemania, visitando pequeños pueblos y las principales ciudades centroeuropeas. A esta gran aventura le siguieron tantas como tiempo libre conseguía. Buscó carreras de grandes distancias que le llevaron a seguir recorriendo el continente- como la Transpirenaica o las Mil millas de Vitoria, de la que salió victorioso- y este año, incluso, a cruzar el atlántico: completó la Trans Am Bike Race, que consiste en atravesar los Estados Unidos de costa a costa -6850km-, sin asistencia, buscándose la vida y durmiendo a la intemperie. ¡Y llegó en segunda posición! Este currículum a las espaladas no es más que un principio, porque no tiene ninguna intención de parar.

Proyectos para el 2016: la Transcontinental

Tiene varias aventuras previstas, como recorrer la península haciendo la diagonal que va de Bilbao a Algeciras y volver a remontar, pero desde Almería, o la Atlantic Wild Way, 2200km por Irlanda en modo autosuficiencia. Pero su gran y más ansiado proyecto para el año a venir es la Transcontinental, cuyo recorrido reproduce la histórica conexión entre Europa y Asia Occidental a través de las carreteras con mayor altitud del mundo. El pistoletazo de salida se dará el 31 de julio en Capelmuur, Bélgica, y a partir de entonces los participantes deberán de recorrer 3850 km, con 52.000 metros de desnivel positivo acumulado,  para terminar en Troya, Turquía. A diferencia de la Transamericana, que consiste en una ruta única, la misma para todos, los participantes de la Transcontinental tendrán que buscar su propio recorrido, el que más les convenga, y sólo están obligados a pasar por los puntos de control repartidos en 4 puntos estratégicos del mismo. Tampoco contarán durante ningún tipo de asistencia durante la carrera.

Cómo se está preparando

Su preparación para la Transcontinental empieza desde ya. Hará unos tres meses de trabajo base –kilómetro y más kilómetros- e irá después añadiendo algo de trabajo de fuerza. Pese a que no parece un entrenamiento demasiado técnico por ser de resistencia pura y dura, se pueden cometer muchos errores, y, por eso, por primera vez contará con un entrenador. Antes hacía tiradas larguísimas, de hasta 300 km. Ahora tiene previsto recortar las distancias lo suficiente como para entrenar lo mismo pero gastando menos. Como él asegura “está aprendiendo”.

Carlos dice no ser demasiado rápido. Si le gusta este tipo de carreras es porque exigen mucho más que una buena preparación física: piden saber de mecánica, apañarse con la orientación, estar dispuesto a asumir la falta de sueño, comer mal… En resumen, requieren una fuerza mental y un carácter aventurero para los que de poco sirve el entrenamiento: han de venir de serie en la persona.

Qué Twonav llevará y en qué le ayudará

Haciendo honor a su carácter confiado y entrañablemente despreocupado, Calos Mazón debió de ser uno de los pocos que se atrevió a enfrentarse la Transamericana sin llevar GPS. Aunque se trataba de un recorrido único que no debía de sufrir modificaciones, se perdió unas tres o cuatro veces, siempre de noche, a causa de la escasa visibilidad.

Pero las diferencias que la Trascontinental presenta frente a la Trans Am harán que su Anima+ le será vital. Y no solo el Anima+, también el Land. Como hemos comentado anteriormente, esta carrera es totalmente libre siempre que se respeten los 4 puntos de control, así que exige un trabajo previo considerable de trazado de tracks. Además de marcarse la ruta a seguir, deberá de prever un plan B, es decir, una serie de tracks alternativos por si encontrara imprevistos en el recorrido, como cortes de carretera, obras, etc.

Una vez lanzado a la aventura, su Anima+ será su gran aliado, el compañero de fatigas que lo guiará desde Capelmuur hasta Troya.

 

Al equipo TwoNav nos enorgullece enormemente apoyar a Carlos Mazón, un personaje tan afable como valiente y aventurero, y esperamos ilusionados la llegada del mes de julio para compartir con él la gran aventura que promete ser la Transcontinental.